Tras unos meses de conversaciones, la Asociación 50a50 y el Instituto de Salud Mental de la Abogacía (ISMA) ya son oficialmente colaboradores. Esta alianza estratégica responde a la necesidad imperiosa de que las mujeres tengan las mismas oportunidades que los hombres para ejercer cargos con poder decisorio en el mundo del Derecho.

Asociación 50a50

La Asociación 50a50 trabaja para avanzar en el cumplimiento del objetivo Nº5 de la Agenda 2030 de Naciones Unidas, tanto a nivel personal como profesional, así como influir en su entorno para concienciar de la necesidad y los beneficios de vivir en un mundo más justo, más igualitario, más ético y más transparente. En especial, inciden en su apartado 5, que es el de «asegurar la participación plena y efectiva de las mujeres y la igualdad de oportunidades de liderazgo a todos los niveles decisorios en la vida política, económica y pública».

Dicha organización impulsa acciones de lobby para conseguir llegar al 50a50 de representación femenina en las instituciones públicas catalanas y en las organizaciones públicas y privadas de la empresa. 

El techo de cristal en la abogacía

Tal como se expuso en la presentación de la campaña #SinIgualdadNoHayBienestar, la cual, se hizo eco del estudio “La igualdad de género en la Abogacía Española: la evaluación actual de las abogadas y los abogados”, realizado por Metroscopia en octubre de 2017, el techo de cristal en la abogacía es un hecho evidente:

  • “Para más de la mitad (57%), el denominado ‘techo de cristal’ o la barrera invisible que desequilibra la proporción de hombres y mujeres en los altos puestos profesionales en favor de los primeros, es una realidad evidente: los abogados poseen una mejor situación que las abogadas para ascender en la profesión”.
  • “El gran bufete de abogados es el espacio en el que parece existir de forma más clara este techo de cristal: para el 68%, los hombres encuentran menos dificultades para acceder a puestos de responsabilidad en estos grandes despachos. Esta percepción es ampliamente mayoritaria entre las abogadas (85%) pero solo compartida por algo más de la mitad de los abogados (54%)”.

Género y Bienestar, dos variables interrelacionadas

Desde que el ISMA se puso en funcionamiento, el presidente y vicepresidente han tenido la oportunidad de mantener conversaciones con decenas de abogadas, desde júniors hasta las escasísimas socias de despachos. Las valoraciones son las siguientes: 

Manel Atserias Luque

“Pregúntense cuántos socios y socias tienen los despachos de abogados españoles que más facturan en este país. He tenido la oportunidad de hablar con muchas abogadas durante estos meses y sus experiencias profesionales demuestran claramente que el techo de cristal en el mundo de la abogacía es una de las mayores lacras que padece el mercado legal, tanto en términos de bienestar como de productividad.

Desde el momento en que la abogada tiene que escoger entre su carrera profesional o la maternidad, los niveles de ansiedad y estrés, desencadenando posteriormente en episodios depresivos, se disparan. Además, esta circunstancia desincentiva a que la abogada se postule en el cargo.

Estamos perdiendo mucho talento femenino en la abogacía de los negocios. El sistema de cuotas es un mecanismo que no merma el criterio meritocrático desde el momento en que garantizamos que el talento femenino tenga las mismas oportunidades que el masculino para asumir responsabilidades directivas. Debemos partir del contexto histórico para legitimar esta medida.

Por este motivo, el apoyo de la Asociación 50a50, presidida por Anna Mercadé, es fundamental para nosotros. Además de aprender de las experiencias profesionales de mujeres líderes en sus respectivos sectores, queremos empoderar a las abogadas a que no tengan miedo en postularse en cargos directivos, así como emprender en el sector legal.

Finalmente, quiero dar las gracias a la Asociación 50a50. En especial, quiero agradecer a dos mujeres líderes en sus respectivos sectores: Anna Gener Surrell (sector inmobiliario) y Helena Torras (sector tecnológico). Más allá de ser unas grandísimas profesionales, son unas bellísimas personas”.

Tomás Gabriel García Micó

“Desde que pusimos en funcionamiento el proyecto del Instituto de Salud Mental de la Abogacía (ISMA) siempre hemos tenido muy claro que la lucha contra las desigualdades y la discriminación que, desgraciadamente, padecemos en nuestro sector y que viene de un modelo de sociedad machista tenía que ser uno de nuestros objetivos. La desigualdad y la discriminación tienen un impacto muy importante para la salud mental de las profesionales y estudiantes de Derecho y, por este motivo, es un factor a tener en cuenta. Creemos firmemente en que la igualdad es necesaria.

Por este motivo, la incorporación de la Asociación 50a50 es una muestra de que vamos por el buen camino; de que, desde nuestra humilde posición, podemos ayudar a contribuir en alcanzar el liderazgo compartido entre mujeres y hombres. Ya es hora de que ellas también tengan la oportunidad de poder dirigir empresas, países y un largo etcétera.

Además, no podemos olvidar el apoyo inestimable de dos de sus miembros: Anna Gener, una directiva brillante, inteligente y humilde que se ha construido su espectacular carrera profesional superando los obstáculos que el machismo le ha impuesto; y Helena Torras, una gran profesional que lucha día a día para que su Start-Up innove y ayude a las mujeres con su salud íntima.  Dos mujeres que representan el liderazgo femenino y que son un ejemplo a seguir para nosotros. Muchas gracias a ambas y a la Asociación por la confianza depositada en nuestro proyecto”.