From left to right: Mckenzie Cross (staff), Manel Atserias Luque (president), Ferran Garcia de Palau Garcia-Faria (Well-Being Committee), David Jaffe (Associate Dean of Student Affairs of the American University Washington College of Law), Gabriela Boldó Prats (Well-Being Committee) y Albert Ruda (Dean of University of Girona Law School).

Mckenzie  Cross

Staff

En 2014, David Jaffe fue uno de los tres profesionales que puso en marcha un cambio en la forma en que vemos la salud mental entre los profesionales del derecho. Se graduó en 1993 de la American University, Washington College of Law con su licenciatura en Derecho. Es Decano de Asuntos Estudiantiles desde 1997. Cualquiera que tenga el honor de conocerlo puede apreciar inmediatamente el amor y la dedicación que tiene no sólo a su trabajo sino también a los estudiantes que encuentra. Pude escucharle hablar en una conferencia en Girona, España, y aprender sobre el estudio del que era parte.

El artículo, “Suffering in Silence: The Survey of Law Student Well-Being and the Reluctance of Law Students to Seek Help for Substance Use and Mental Health Concerns“, fueron los resultados de la Encuesta sobre el bienestar de los estudiantes de derecho (Survey of Law Student Well-Being, SLSWB). En el estudio participaron 3.300 estudiantes de quince facultades de derecho diferentes. Fue el primer estudio multiescolar sobre el consumo de alcohol y drogas callejeras por parte de estudiantes de derecho en veinte años, y el primer estudio en el que se abordó el uso de medicamentos recetados. El estudio está permitiendo que la sociedad reconozca que la salud mental dentro de los estudiantes de derecho es un tema que necesita ser abordado y resuelto.

Los resultados del estudio mostraron un número asombroso de estudiantes que luchan contra la enfermedad mental. Sin embargo, el estudio también mostró cómo esos estudiantes creían que su enfermedad mental sería percibida por el personal de su universidad, así como por la American Bar Association. El estudio informó que el cincuenta y tres por ciento de los estudiantes de derecho bebieron lo suficiente para emborracharse en los últimos treinta días. El 17% de los estudiantes padecían síntomas de depresión, y un 37% experimentaban episodios de ansiedad. Con números tan altos, es increíble que no se hubiera dado a conocer mejor el problema; sin embargo, las universidades no pueden ayudar a los estudiantes si no se acercan. El estudio mostró que sólo el 4% de los encuestados buscaron ayuda profesional para el abuso de drogas y alcohol. El 63% de los estudiantes dijeron que temían que hubiera un problema con su admisión al colegio de abogados si buscaban ayuda para el abuso de alcohol y drogas. Sin embargo, el porcentaje es sólo un poco menor, con un 45% temiendo las mismas repercusiones si se presentaban con un problema de salud mental. El estudio muestra muchas cuestiones diferentes entre los estudiantes de derecho; sin embargo, la parte más impresionante del trabajo de Jaffe no fue el estudio, sino su dedicación a encontrar soluciones.

El artículo “Suffering in silence” identifica algunas acciones que se podrían llevar a cabo para ayudar a los estudiantes. Una de las actividades más importantes fue que los profesores tuvieran políticas estrictas de asistencia. Esto ayudará a la facultad a buscar señales de advertencia, como la ausencia inesperada del estudiante en las clases o la llegada tardía sin previo aviso – también la política de que los miembros de la facultad deben asistir a un entrenamiento regular sobre cómo identificar las señales de advertencia de los problemas de salud mental. Un miembro de la facultad que pueda reconocer comportamientos extraños y acercarse al estudiante con una actitud sin prejuicios y que escuche, obtendrá una mejor respuesta de aquellos estudiantes que buscan ayuda por su cuenta. Otra acción de la que habló David Jaffe en la conferencia fue hacer obligatorio un curso sobre drogas y alcohol para los estudiantes de derecho que se incorporan. Esto podría ayudar a los estudiantes a conocer los riesgos de sus comportamientos, así como entender que la universidad se preocupa por su seguridad y salud.

La salud mental entre los estudiantes de derecho es un problema creciente. Con la ayuda de personas como David Jaffe y otros, podemos ayudar a poner en marcha políticas y acciones para ayudarles. Los estudiantes necesitan saber que no están solos y que la forma en cómo se sienten no es su culpa, ser compasivos y trabajar para que se sientan cómodos y no juzgados ayudará a revertir esta epidemia.