Día histórico en la abogacía estadounidense. La salud mental, eje prioritario en el ejercicio de la profesión

Ayer, día 5 de febrero de 2018, la American Bar Association (ABA) House of Delegates adoptó en Vancouver la Resolución 105, presentada por Terry L. Harrel, presidente de la ABA Working Group to Advance Well-Being in the Legal Profession y director ejecutivo de la Indiana Judges and Lawyers Assistance Program.

Dicha Resolución es la más importante que se ha aprobado en el ámbito de la salud mental de la profesión en Estados Unidos. Según consta en el documento, la ABA apoya el objetivo de reducir los trastornos de salud mental y abuso de sustancias, así como mejorar el bienestar de los abogados, jueces y estudiantes de Derecho.

Asimismo, los delegados del colegio de abogados de EE.UU. instan a que las firmas, colegios de abogados, programas de asistencia al abogado, empresas con departamento legal, facultades de Derecho y centros de formación jurídica; así como los tribunales de justicia para que tomen en consideración las recomendaciones establecidas en el Informe “The Path to Lawyer Well-Being: Practical Recommendations for Positive Change“, elaborado por la National Task Force on Lawyer Well-Being[1] y publicado el pasado mes de agosto de 2017.

¿Por qué se ha creado un grupo de expertos sobre el bienestar de la abogacía?

En 2016, se publicaron dos estudios sobre el bienestar de la abogacía y de los estudiantes de Derecho. Los resultados fueron extremadamente preocupantes.

Respecto la abogacía, la ABA CoLAP y la Fundación Hazelden Betty Ford publicaron una encuesta en la que participaron 12.825 abogados (muestra: colegios de abogados de 16 estados) sobre el consumo de alcohol y sustancias, cuestiones de salud mental y comportamientos de búsqueda de ayuda. Los resultados fueron los siguientes:

  • 21-36% eran bebedores problemáticos.
  • 28% sufrían depresión (aproximado).
  • 19% sufrían ansiedad (aproximado).
  • 23% sufrían estrés (aproximado).
  • 0,7% un intento de suicidio (si la muestra fuera del total de abogados norteamericanos, 1.300.000, nos llevaría a concluir que 9.100 abogados han intentado suicidarse).

En cuanto a los estudiantes de Derecho, la Survey of Law Student Well-Being, en la que participaron más de 3.300 estudiantes (muestra: 15 facultades de Derecho), arrojó también resultados muy negativos:

  • 17% padecía algún nivel de depresión.
  • 14% experimentaba ansiedad severa.
  • 23% tenía ansiedad media o moderada.
  • 6% había tenido pensamientos suicidas.
  • 43% había consumido niveles excesivos de alcohol al menos una vez en las dos semanas anteriores.
  • 22% había consumido niveles excesivos de alcohol dos o más veces en las dos semanas anteriores.
  • 25% caía en la categoría de estar en riesgo de alcoholismo.
  • 1 de cada 7 había tomado medicación recetada sin tener la receta del facultativo en el año anterior. Asimismo, se destaca el aumento en el consumo de marihuana y cocaína desde 1991.

Asimismo, se detectó que ambos colectivos eran reacios a pedir ayuda.

¿Cómo ha valorado los resultados de las encuestas la National Task Force on Lawyer Well-Being?

El informe adjunto a la Resolución 105 reproduce dos fragmentos muy contundentes del informe de la National Task Force on Lawyer Well-Being:

“Los dos estudios (…) revelan que muchos abogados y estudiantes de derecho experimentan estrés crónico y altas tasas de depresión y consumo de sustancias. Estos hallazgos son incompatibles con una profesión legal sostenible, y plantean implicaciones preocupantes para la competencia básica de muchos abogados. Esta investigación sugiere que el estado actual de la salud de los abogados no puede respaldar una profesión dedicada al servicio al cliente y que depende de la confianza pública”.

“La profesión legal ya está luchando. Nuestra profesión se enfrenta a una cuota de mercado en disminución a medida que el público recurre a proveedores de servicios legales alternativos más accesibles y asequibles. Nos encontramos en una encrucijada. Para mantener la confianza del público en la profesión, para satisfacer la necesidad de innovación en la forma en que proporcionamos servicios legales, para aumentar el acceso a la justicia y para reducir el nivel de toxicidad que ha permitido que los trastornos de salud mental y abuso de sustancias se propaguen entre nuestros colegas, tenemos que actuar ahora. El cambio requerirá una evaluación sincera y abierta del estado de nuestros miembros, acompañada de un compromiso valiente para reconsiderar lo que significa vivir la vida de un abogado”.


[1] Este grupo de expertos fue creado en agosto de 2016 por la ABA Commission on Lawyer Assistance Programs (ABA COLAP), la National Organization of Bar Counsel (NOBC) y la Association of Professional Responsibility Lawyers (APRL). Más tarde, se incorporaron la ABA Standing Committee on Professionalism, ABA Center for Professional Responsibility; ABA Young Lawyers Division; ABA Law Practice Division Attorney Wellbeing Committee; National Conference of Chief Justices y la National Conference of Bar Examiners.

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