El pasado día 12 de febrero de 2019, el Instituto de Salud Mental de la Abogacía – Mental Health Institute of Legal Professions (ISMA-MHILP) se adhirió a la Clínica Jurídica de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) como entidad colaboradora.

“La Clínica Jurídica es una iniciativa solidaria de aprendizaje-servicio impulsada por la Facultad de Derecho de la Universidad Pompeu Fabra. El objetivo de la Clínica es poner a disposición de personas o colectivos vulnerables la investigación jurídica de la UPF y la experiencia profesional de abogados/as de prestigio, siempre de forma gratuita.

El modelo UPF se estructura en dos niveles. Por un lado, la Clínica presta un servicio de orientación jurídica básica a las personas sin recursos que acudan, ya sea directamente o a través de una ONG adherida. Determinados casos que presentan especial interés académico y social son admitidos a un segundo nivel (asuntos tutelados) en que la Clínica crea un equipo de trabajo formado por un/a profesor/a doctor/a en Derecho, tres estudiantes de último curso del Grado en Derecho y un/a abogado/a experto/a en el tema que asumirá la defensa pro bono (gratuitamente).

La Clínica Jurídica no es un despacho de abogados y la UPF no presta institucionalmente ningún tipo de servicio profesional de asesoramiento jurídico o de defensa en Tribunales. Los/las abogados/as que colaboren con la Clínica lo hacen a título individual y bajo su responsabilidad personal, incluidas aquellas personas que ahora son profesores de la UPF a tiempo parcial”.

Cabe destacar que la adhesión del ISMA-MHILP como entidad colaboradora a la Clínica Jurídica de la UPF no implica ningún tipo de obligación para ambas partes. Una entidad adherida es “aquella que tiene interés en seguir las actividades de la Clínica y quiere expresar su compromiso con la defensa de los derechos humanos y de la justicia social”. Cualquier iniciativa de esta índole, pues, es bienvenida y apoyada por el ISMA-MHILP. 

Tomás Gabriel García Micó, vicepresidente del ISMA-MHILP y responsable de la sección “Atención a la ciudadanía” de la Clínica, ha destacado que “la colaboración con la Clínica Jurídica de la Universidad Pompeu Fabra constituye un gran honor para el ISMA-MHILP y constituye un punto de inflexión muy importante para nuestra actividad pues permitirá la necesaria -y tan frecuentemente olvidada- simbiosis entre el mundo de la salud mental -donde se generan múltiples cuestiones litigiosas que, por ausencia de medios o recursos, no pueden ser defendidos ante los tribunales ordinarios- y el mundo académico y jurídico. Esperamos que la colaboración entre la Clínica Jurídica de la UPF y el ISMA-MHILP constituya el inicio de una intensa relación de colaboración entre ambas instituciones. Queremos agradecer personalmente al profesor Maurici Pérez Simeón, director de la Clínica Jurídica, la posibilidad que nos ha ofrecido y felicitarle a él y a la decana de la Facultad de Derecho, la profesora Anna Caballé Martorell, por haber impulsado tan necesaria iniciativa”.

Por su parte, Gabriela Boldó Prats, miembro del Comité de Bienestar del ISMA-MHILP y responsable de la sección “Cumplimiento ético y normativo” de la Clínica, ha dicho que “el ISMA-MHILP y la Clínica Jurídica de la UPF colaboramos para dar visibilidad a un derecho social, transversal y comprometido donde el bienestar y las necesidades sociales cuentan. Trabajamos juntos para mejorar estos aspectos de nuestra realidad. De este modo, contribuiremos a la salud mental de la abogacía desde otra perspectiva. Está comprobado que dedicar una parte de nuestro esfuerzo a causas solidarias ayuda a un bienestar emocional, trasladémoslo pues al mundo jurídico universitario”.