Por Eugenia Sobrino

Estimado lector, voy a pedirte que reflexiones por unos minutos acerca de tu forma de respirar. ¿Cómo la sientes? ¿Calmada? ¿Forzada? ¿Tienes una inhalación más fácil que tu exhalación o bien al revés?

Solemos estar atentos de nuestros hábitos alimenticios, de lo que bebemos, pero rara vez lo hacemos acerca de cómo respiramos, siendo nuestra respiración lo primero que hacemos al nacer y lo último que hacemos antes de morir. Es una acción que nunca dejamos de hacer, de forma prácticamente involuntaria, ya que si dejamos de hacerlo no seguiríamos con vida. A todo esto, podemos añadir lo siguiente: el ser humano puede prescindir tres semanas de comida, tres días de bebida, pero tan sólo puede dejar de respirar durante tres minutos.

Dados estos datos llegamos a la conclusión de que la respiración debería tener más importancia de la que le damos. ¿Cierto? En este artículo trataré de enseñarte algún tipo para que puedas empezar a tomar consciencia de tu respiración y a mimar tu mecanismo respiratorio.

¿Cómo lo hacemos? Hay abundantes maneras de trabajar la respiración. En este caso, lo haremos a través de Rebirthing-Breathwork, una técnica basada en la respiración consciente y conectada. Le llamamos respiración consciente dado que respiramos tomando consciencia de nuestra respiración y hablamos de respiración conectada debido a que no hacemos pausa entre inhalación y exhalación ni tampoco entre exhalación e inhalación. Es decir, acabamos realizando una respiración circular.

Para que te observes te propongo un pequeño ejercicio de tan solo un minuto aproximadamente (máximo dos). Ideal para el mundo acelerado en el cual parece que nuestra condición nos obliga a vivir, ¿verdad? Se trata de realizar veinte respiraciones conscientes y conectadas. Explicaré las cinco primeras dado que luego es la repetición de estas cuatro veces:

Haremos cuatro respiraciones cortas por la nariz, sin forzar, tan sólo tomando consciencia y prestando atención en tu respiración, que sea conectada, que sientas el aire cómo fluye de manera circular, y una vez hechas estas cuatro primeras haremos una respiración larga y profunda, sin retener para enseguida soltar y observar cómo se van vaciando nuestros pulmones para luego retomar de nuevo las cuatro respiraciones cortas. Te invito a hacer este ejercicio con los ojos cerrados y tras una respiración larga y profunda. Al acabar, permanece un minuto con los ojos cerrados, poniendo atención en todas las partes de tu cuerpo.

¿Lo probaste? Un ejercicio sencillo y eficaz, ¿verdad? Puedes hacerlo en la sala de togas, en un semáforo, en el autobús, metro, en la ducha… No supone un gran esfuerzo para dedicar un momento a lo largo del día a mimar tu mecanismo respiratorio. Te sugiero guardar esta herramienta pero sin abusar de ella por la siguiente razón: si no has trabajado con un profesional de rebirthing (un renacedor o renacedora) no repitas este ejercicio más de tres veces al día, ya que repitiendo varias veces esta respiración puedes experimentar sensaciones en tu cuerpo que no has sentido con anterioridad y es aquí donde el papel de los profesionales es imprescindible para que te guíen y te ayuden. Al menos, las primeras veces.

Es posible de que realizando el ejercicio hayas sufrido alguna sensación de adormecimiento en alguna de tus extremidades o incluso una sensación de mareo. No te preocupes. Cuando no estamos acostumbrados a respirar de una forma consciente y conectada suele suceder. Si este es tu caso, te recomiendo repetir este ejercicio una vez al día y observes cómo a medida que tu cuerpo se está acostumbrando a una respiración sana ésta le sienta cada vez mejor. Te aseguro que respirar cada día es un hábito totalmente inofensivo. Lo único que has hecho con este ejercicio es hacer llegar oxígeno, y por lo tanto energía, a todo tu cuerpo.

Adoptando estas prácticas de manera frecuente se consigue desbloquear el mecanismo respiratorio. ¿Qué significa esto de desbloquear el mecanismo respiratorio? A medida que vivimos vamos bloqueando nuestro mecanismo respiratorio y respiramos con algunas desviaciones. Un ejemplo: cuando te asustas retienes tu respiración, ¿cierto? Estas retenciones pueden quedarse de manera subconsciente en nuestras memorias respiratorias e ir alejando nuestra respiración de una respiración sana.

Uno de los objetivos del Rebirthing es el desbloqueo del mecanismo respiratorio, expandiendo su capacidad a su máxima expresión para de esta manera dar paso a la expansión de nosotros mismos, ya que, al igual que ocurre con nuestra alimentación, en términos respiratorios podemos afirmar que somos como respiramos.

En un próximo post profundizaremos en el tema de la expansión del mecanismo respiratorio para la expansión de todo tu potencial. Mientras tanto te deseo una respiración fácil y placentera.

¡Hasta entonces!