Ayer, día 27 de septiembre de 2018, Manel Atserias Luque, presidente del Instituto de Salud Mental de la Abogacía, y Gabriela Boldó Prats, miembro del Comité de Bienestar del ISMA y coordinadora del Máster de Acceso a la Abogacía de la Barcelona School of Management de la Universidad Pompeu Fabra, participaron en el coloquio “Equilibrio en la profesión: El bienestar emocional en el ejercicio de la abogacía” durante el IV Congreso de la Abogacía Catalana. El moderador de este coloquio fue el Excelentísimo Señor Jordi Albareda Cañadell, Decano del Ilustre Colegio de la Abogacía de Lleida.

Durante el coloquio, en el que asistieron y participaron muchas abogadas y abogados de toda Cataluña, Manel puso en valor las diferentes iniciativas que se han puesto en funcionamiento desde los Estados Unidos y el Reino Unido a la hora de abordar los problemas de salud mental que padece la abogacía anglosajona, así como las diferentes líneas de acción en pro del bienestar de la profesión.

Por otro lado, Gabriela incidió en el reconocimiento y gestión de las emociones de las abogadas y abogados en el ejercicio de la profesión, fomentando una participación activa de los asistentes para que explicaran sus experiencias. Finalmente, el coloquio acabó con una breve meditación conducida por la propia Gabriela.

En palabras del presidente del ISMA:

“Quedé maravillado de aquel coloquio. Superó con creces nuestras expectativas. La intervención de Gabriela fue excelente. ¡El momento de la meditación fue extraordinario! Es un gran honor para nosotros que personas como Gabriela, Paula Fernández Ochoa, Ferran García de Palau García-Faria y Berta Santos Rouco formen parte del Comité de Bienestar del ISMA. Seguimos trabajando duro para que la abogacía catalana apueste decididamente por el bienestar de la profesión”. 

Desde el ISMA, queremos agradecer de todo corazón la confianza del Comité Organizador del IV Congreso de la Abogacía Catalana. En especial, al Sr. Jordi Albareda Cañadell, el qual, contribuyó a que el coloquio fuera muy ameno y dinámico. Aprovechamos la oportunidad para felicitar al Excelentísimo Señor Julio J. Naveira Manteiga, presidente del Consejo de los Ilustres Colegios de Abogados de Cataluña, que ayer fue su cumpleaños.

A continuación, os reproducimos la propuesta de coloquio que enviamos al Comité Organizador del IV Congreso de la Abogacía Catalana

La función de la abogacía es fundamental en un Estado democrático de Derecho. La abogada o abogado tiene que asesorar y defender los derechos e intereses de sus clientes con diligencia. Eso quiere decir que el profesional debe tener cuidado en el cumplimiento de sus obligaciones.

Con el fin de cumplir con este deber deontológico, y ofrecer un servicio de calidad al cliente, se necesita que la abogada sea saludable. Es decir, que tenga un nivel de bienestar óptimo.

De acuerdo con una encuesta realizada por el medio de comunicación Iberian Lawyer, la cual, analizaba el bienestar de la abogacía española y portuguesa, los principales problemas de salud mental de estos profesionales son la ansiedad y el estrés (79%), la depresión (69%), el alcoholismo (27%), los intentos de suicidio (9%), el consumo de sustancias ilegales (9%) y medicamentos con receta (9%), y pensamientos suicidas (5%). De este modo, 8 de cada 10 abogadas y abogados quieren que la profesión aborde esta realidad silenciada debido al estigma.

La abogacía anglosajona (en especial, Estados Unidos de América y Reino Unido) también presenta la misma problemática. Pero, en los últimos años, tanto la American Bar Association como The Law Society, así como algunas firmas internacionales, están invirtiendo cada vez más recursos (personales y económicos) con el fin de trabajar por el bienestar de sus abogadas y abogados.

Oportunidad

A pesar de que en el mundo anglosajón ya se está hablando abiertamente de estas problemáticas, el propósito de este coloquio es mucho más modesto. En vez de hablar de patologías, queremos abordar las emociones que experimentan las abogadas y los abogados a la hora de ejercer su profesión en las diferentes jurisdicciones. Es decir, cómo afecta la defensa de sus casos (divorcio, homicidio, corrupción política, operaciones mercantiles, etc.) a nivel emocional (miedo, sorpresa, aversión, ira, alegría o tristeza).

Sería un coloquio ameno, donde los ponentes explicarían sus experiencias y los asistentes también podrían explicar sus vivencias.