Guía 10. Ansiedad

Guía 10. Ansiedad

Por Jéssica Ahumada Masip

Miembro del Comité Científico del ISMA

Decimos que tenemos ansiedad cuando sentimos, generalmente, inquietud, tensión, dificultades para respirar y nerviosismo. Aunque nos resulta muy desagradable, es tan solo una respuesta fisiológica y emocional de alarma, la cual es el resultado evolutivo que nos prepara para luchar o huir de una amenaza, ya sea externa o interna.

Es interesante diferenciar entre ansiedad razonable y ansiedad patológica. La primera hace referencia a toda aquella ansiedad que es adaptativa, es decir, nos ayuda a funcionar en nuestro día a día. Todos nos hemos sentido ansiosos alguna vez, por ejemplo, ante la defensa de un caso, el cambio de trabajo, un divorcio, etc. Es decir, ante situaciones de gran impacto en nuestra vida. En consecuencia, padeceremos ansiedad durante un tiempo breve y ésta desaparecerá en cuanto la situación ansiosa haya finalizado. Una ansiedad patológica vendría dada por una interpretación irracional del peligro o una preocupación exagerada. En este caso, su intensidad es desproporcionada en la situación objetiva, y podríamos estar hablando de un trastorno de ansiedad.

Síntomas

  • Dilatación de pupilas
  • Tensión muscular
  • Mareo
  • Nauseas y/o diarrea
  • Hiperventilación
  • Irrealidad o despersonalización
  • Taquicardia
  • Inestabilidad

La ansiedad que estás padeciendo puede estar convirtiéndose en un problema si:

  • Estás preocupado durante un periodo largo de tiempo y gran parte del día.
  • Esas preocupaciones son parte de la vida cotidiana o sobre asuntos poco probables que sucedan.
  • Sufres ataques de ansiedad y regularmente experimentas una ansiedad elevada.

Cuando sufres un ataque de ansiedad o de pánico sientes súbitamente malestar o miedo intenso que alcanza su máxima expresión en minutos y durante este tiempo se producen cuatro (o más) de los síntomas siguientes:

  1. Palpitaciones, golpeteo del corazón o aceleración de la frecuencia cardíaca
  2. Sudoración
  3. Temblor o sacudidas
  4. Sensación de dificultad para respirar o de asfixia
  5. Sensación de ahogo
  6. Dolor o molestias en el tórax
  7. Náuseas o malestar abdominal
  8. Sensación de mareo, inestabilidad, aturdimiento o desmayo
  9. Escalofríos o sensación de calor
  10. Parestesias (sensación de entumecimiento o de hormigueo)
  11. Desrealización (sensación de irrealidad) o despersonalización (separarse de uno mismo)
  12. Miedo a perder el control o de “volverse loco”
  13. Miedo a morir

Trastornos de ansiedad

Los trastornos de ansiedad son los que comparten características de miedo y ansiedad excesivos, así como alteraciones conductuales asociadas. Los más frecuentes en el mundo laboral son los siguientes:

Fobia

Podríamos estar hablando de una fobia cuando a la persona le produce un intenso y desproporcionado miedo un objeto o situación específica. En consecuencia, esa persona suele evitar el objeto o situación, y en el caso de no evitarlo, lo afronta con mucha ansiedad.

Trastorno de pánico

Podrías estar padeciendo un trastorno de pánico si sufres varios ataques de pánico de manera recurrente, sientes inquietud o preocupación continua acerca de los ataques de pánico o sus consecuencias (crees que te estás volviendo loco o que vas a sufrir un infarto, por ejemplo), y además realizas conductas de evitación por miedo a sufrir otro ataque de pánico.

Trastorno de ansiedad generalizada

Si tienes ansiedad y preocupaciones excesivas y desproporcionadas en relación a una serie de acontecimientos o actividades durante mucho tiempo, y dicha ansiedad y preocupaciones interfieren en tu funcionamiento diario, podrías padecer trastorno de ansiedad generalizada.

¿Cómo combatirla?

  • Ejercicios de respiración y relajación
  • Escuchar música
  • Comer saludablemente
  • Hacer ejercicio físico
  • Vida social saludable
  • Terapia psicológica

En el caso de sentirte identificado con alguno de los trastornos anteriormente descritos, recomendamos decididamente consultar con un profesional de la salud mental.

 

Referencias e información adicional:

  • Beck, A.T., Emery, G., Greenberg, R. (2014). Trastornos de ansiedad y fobias: una perspectiva cognitiva. Madrid: Desclée de Brouwer.
  • Bados, A. (2015). Trastorno de ansiedad generalizada. Guía para el terapeuta. Madrid: Editorial Síntesis.
  • Clark, D.A., Beck, A.T. (2016). Manual práctico para la ansiedad y las preocupaciones. La solución cognitiva conductual. Madrid: Desclée de Brouwer.
Un buen tándem para tratar el TOC: terapia cognitiva conductual + mindfulness (2ª parte)

Un buen tándem para tratar el TOC: terapia cognitiva conductual + mindfulness (2ª parte)

Por Ferran García de Palau García-Faria
Miembro del Comité de Bienestar


Continuación del artículo «Practica mindfulness para reducir el sufrimiento y mejorar los síntomas del TOC (1ª parte)«, por Ferran García de Palau García-Faria


Muchos expertos en tratar pacientes con TOC coinciden en que las técnicas de mindfulness pueden ser utilizadas conjuntamente con la terapia cognitivo conductual tradicional para aumentar la efectividad de esta última.

En particular, los ámbitos en los que este tándem ofrece mejores resultados son:

Aceptación: un primer paso para introducir el modelo de TCC a alguien que busca tratamiento consiste en explicarle cómo se generan los ciclos obsesivo-compulsivos para que comprenda el funcionamiento de la mente y sea consciente y esté atento a ello. Ser «atento» significa observar y aceptar pensamientos, sensaciones y sensaciones físicas no deseados sin juzgar o asociarles significado o intentar detenerlos o cambiarlos. Esto se puede poner en práctica en cualquier momento del día, ya sea al sentarse a meditar o mediante lo que se conoce como prácticas de meditación informal, poniendo atención plena en actividades cotidianas (por ejemplo, notar el sonido, la temperatura, el tacto del agua o el olor del jabón y el champú mientras nos duchamos; haciendo deporte, poniendo atención al ritmo y sonido de la respiración, a las posturas que adoptas y a los movimiento que haces, momento a momento).

Evaluación: la terapia cognitiva tradicional se enfoca en descifrar el pensamiento distorsionado propio del TOC. El uso de registros de pensamientos automáticos (que pueden ser escritos para revisarlos con el terapeuta) y aprendiendo a notar e identificar distorsiones cognitivas (patrones problemáticos de pensamiento y creencias limitantes) la atención plena proporciona a los pacientes TOC una forma de evaluar cómo están pensando en su experiencia sin tener que deshacerse de los pensamientos.

La atención plena puede ayudar a las personas a redirigirse ellos mismos lejos de su deseo de hacer compulsiones. En lugar de desafiar la probabilidad de que los miedos se hagan realidad, uno puede desafiar la seriedad con la que entienden su mundo interno en primer lugar mediante el uso de conceptos de atención plena. Pensemos en la diferencia que hay entre tratar de aceptar conscientemente el pensamiento «Debido a que mis manos no están 100% limpias, voy a tener una enfermedad terrible » frente a «No sé si mis manos están limpias en este momento y no puedo predecir la futuro .»

Acción: La atención plena fortalece el ERP incrementando la capacidad de aceptar las reacciones incómodas al exponerse intencionalmente a pensamientos y situaciones que causan sufrimiento, reduciendo de este modo el poderoso atractivo de los comportamientos compulsivos.

La inclusión del mindfulness en ERP permite una apertura a la incomodidad, con una actitud curiosa por lo que sucede cuando te acercas a ella en lugar de huir, en lugar de utilizarlo como una herramienta para resistirse a las compulsiones.

¿Qué dice la ciencia sobre la eficacia del Mindfulness para el
tratamiento del TOC?

Los estudios científicos realizados en los últimos años revelan que aquellos
tratamientos terapéuticos del TOC en los que se está incluyendo un
entrenamiento en mindfulness están en el camino correcto:

– Un estudio de 2013 (Wahl) examinó la efectividad de la atención plena y la meditación en comparación con el uso de la distracción en 30 pacientes con TOC que estaban haciendo una breve exposición a sus pensamientos no deseados. Los resultados mostraron que aquellos que usaban habilidades de atención (es decir, dejar que los pensamientos pasaran sin juicio) sentían menos necesidad de neutralizar los pensamientos con compulsiones, mientras que aquellos que usaban solo estrategias de distracción (es decir, tratando de pensar en otra cosa) no vieron ningún cambio en ellos.

– Un estudio alemán de 2012 (Hertenstein et al.) investigó el impacto de un programa de terapia grupal basado en mindfulness de 8 semanas en adultos con TOC. Todos los participantes del estudio ya habían completado un curso de ERP en un período de dos años antes de que comenzara el estudio. De los 12 participantes, 8 informaron tener menos síntomas de TOC como resultado del programa de terapia grupal. Los beneficios adicionales informados por los participantes del estudio incluyeron una mayor voluntad y capacidad para permitir que emerjan las emociones desagradables, sintiéndose capaces de manejar estas emociones de manera más flexible, una sensación de vivir más conscientemente en el presente, una actitud más tranquila hacia su TOC.

– Un pequeño estudio de 2010 (con solo 3 participantes) sobre pensamientos intrusos en TOC (Wilkinson-Tough) analizó si la terapia basada en la atención plena podría ayudar a quienes usaban la supresión del pensamiento (es decir, tratando de dejar de pensar ciertas cosas) y experimentando el pensamiento-fusión (en otras palabras, creer que pensar algo en tu cabeza significa que realmente sucede en la vida real). Tres participantes recibieron una intervención basada en mindfulness de seis sesiones con énfasis en el uso de las habilidades de atención plena todos los días. Después del tratamiento, todos los participantes mejoraron su puntuación en la Escala Obsesiva Compulsiva de Yale-Brown (Y-BOCS), una herramienta de evaluación utilizada para determinar qué síntomas del TOC están presentes y qué tan severos son.

– Un estudio de 2010 sobre el tratamiento grupal para el TOC (Fairfax)
exploró varias intervenciones clínicas diferentes que podrían fortalecer las prácticas basadas en evidencia y encontró que los participantes respondieron bien a las intervenciones basadas en mindfulness en particular. Los autores sugirieron que el uso de la conciencia consciente y las estrategias centradas en la atención pueden apoyar los esfuerzos para participar en ERP.

– Un estudio holandés de 2008 (Hanstede et al.) examinó el impacto de la meditación mindfulness en un grupo de 17 estudiantes universitarios. A los sujetos se les enseñó las técnicas de atención plena de «respiración meditativa, exploración corporal y vida diaria consciente», tal como se aplica al TOC, en el transcurso de ocho sesiones de una hora. Los investigadores encontraron que la meditación mindfulness tenía «un efecto significativo y grande» en los síntomas del TOC, específicamente en la fusión pensamiento-acción (nuevamente, la creencia de que tener un pensamiento es lo mismo que actuar sobre el pensamiento) y la capacidad de «dejarlo ir» de pensamientos no deseados.

– Un estudio de 2006 (Twohig et al.) exploró el efecto de la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), una modalidad de tratamiento que incluye un enfoque en desarrollar habilidades de atención plena y la disposición de los participantes para aceptar y tolerar pensamientos obsesivos no deseados. Los participantes del estudio informaron una disminución de la evitación de experiencias internas incómodas o no deseadas (pensamientos y sentimientos negativos), disminución de la credibilidad de las obsesiones y disminución de la ansiedad y los síntomas depresivos, así como menos compulsiones al final del tratamiento para todos los participantes.

Referencias:

– Jon Hershfield, MFT, & Tom Corboy, MFT (2014). Mindfulness y Terpaia
Cognitivo Conductual para TOC. International OCD Foundation.
https://iocdf.org/expert-opinions/mindfulness-and-cognitive-behavioraltherapy-for-ocd/
– Jon Hershfield, MFT y Shala Nicely, LPC (2017). “Everyday Mindfulness
for OCD.” (Mindfulness cotidiano para TOC). New Harbinger
Publications.
– Fairfax, H. (2010). Un tratamiento grupal para pacientes con trastorno
obsesivo compulsivo (TOC) en un entorno de salud mental de atención
secundaria: Integración de nuevos desarrollos dentro de intervenciones
conductuales cognitivas: un estudio exploratorio. Counseling &
Psychotherapy Research, 10 (3), 214-221.
– Grayson, J. (2013). ACT vs. ERP para TOC: ¿es guerra o matrimonio?
The Behavior Therapist, 36 (4), 84-89.
– Hanstede, M., Gidron, Y., y Nyklícek, I. (2008). Los efectos de una
intervención de atención plena en síntomas obsesivo-compulsivos en
una población estudiantil no clínica. Journal of Nervous Mental
Disorders, 196 (10): 776-9.
– Hertenstein, E., Rose, N., Voderholzer, U ,. Heidenreich, T., Nissen, C.,
Thiel, N., Herbst, N., Katrin Külz, A. (2012). Terapia cognitiva basada en
Mindfulness en el trastorno obsesivo-compulsivo: un estudio cualitativo
sobre las experiencias de los pacientes. BMC Psychiatry, 12: 185.
– Twohig, M., Hayes, S., y Masuda, A. (2006). Aumento de la disposición a
experimentar obsesiones: aceptación y terapia de compromiso como
tratamiento para el trastorno obsesivo compulsivo. Terapia del
comportamiento 37 (1): 3-13.
– Wahl, K. (2013). Manejando los pensamientos obsesivos durante la
breve exposición: un estudio experimental que compara las estrategias
basadas en la atención plena y la distracción en el trastorno obsesivo-compulsivo.
Cognitive Therapy & Research, 37 (4), 752-761.
– Wilkinson-Tough, M. (2010). La terapia basada en la atención plena es
una intervención efectiva para los pensamientos intrusivos obsesivos:
una serie de casos. Clinical Psychology & Psychotherapy, 17 (3), 250-
268.


Ferran García de Palau García-Faria
Abogado
Miembro del Comité de bienestar del Instituto de Salud Mental de la Abogacía.
Instructor acreditado del programa de reducción de estrés (MBSR) de la Universidad de Massachussetts.
Miembro de la Asociación Profesional de Instructores Mindfulness-MBSR.
Miembro de la Asociación Española de Mindfulness (AEMIND).
Responsable del Area de Mindfulness y Crecimiento Personal de PSICOTOOLS.

Practica mindfulness para reducir el sufrimiento y mejorar los síntomas del TOC (1ª parte)

Practica mindfulness para reducir el sufrimiento y mejorar los síntomas del TOC (1ª parte)

Por Ferran García de Palau García-Faria

Miembro del Comité de Bienestar

Hasta finales del siglo XX, el Trastorno Obsesivo Compulsivo había sido considerado como intratable y los pacientes con TOC podían pasar años con terapias psicológicas de escasos resultados o con medicaciones que, a largo plazo, resultaban ineficaces.

Afortunadamente, además de los avances en farmacología ha emergido un tipo de terapia cognitivo-conductual conocida como EPR (Terapia de Exposición y Prevención de Respuesta) que consiste en exponerse voluntariamente a la fuente del miedo una y otra vez, sin practicar compulsión alguna para neutralizarlo o frenarlo. El enfrentamiento repetitivo al miedo obliga al cerebro a reconocer hasta qué punto es irracional y, progresivamente, los pensamientos intrusivos dejan de ser debilitantes aunque no desaparezcan.

Todo y los beneficios de la ERP, los profesionales dedicados a la terapia del TOC siguen investigando y evaluando intervenciones alternativas o complementarias que puedan actuar más rápidamente, conseguir una mayor reducción de los síntomas o presentar menos efectos secundarios. En esta senda, uno de los recursos más relevantes empleados para coadyuvar en el tratamiento del TOC es el mindfulness.

Durante años, la investigación y la experiencia clínica han probado que la atención plena o mindfulness (a los que me referiré indistintamente) es una técnica o habilidad importante para abordar diversos problemas de salud mental.

El mindfulness, también conocido como “conciencia plena” o “atención plena” significa prestar atención de manera intencionada a la experiencia del momento presente con una actitud atenta, curiosa, amable, de aceptación –que no resignación-, suspendiendo los juicios. El momento presente es lo que está ocurriendo en un momento dado e incluye la presencia de pensamientos, sentimientos y sensaciones.

Cuando tienes TOC prestar atención al momento presente sin juicio no resulta nada sencillo. El momento presente puede incluir pensamientos intrusivos, sentimientos y sensaciones dolorosas y confusas que parecen prestarse al juicio. En lugar de tratar de neutralizar (o deshacerse de) estas experiencias internas con compulsiones, la atención plena nos pide que permitamos que el momento se mantenga como está, sea agradable o desagradable.

En contraposición a la atención plena -que implica poder ver lo que sucede en nuestro interior y luego volver a aquello a lo que estemos atendiendo– la obsesión es el estado en que uno se queda atrapado en la mente, siendo capaz de mirar hacia adentro, pero no de regresar de esa mirada interna sin compulsiones o juicios.

El paciente con TOC se enfrenta a ciertas experiencias internas (pensamientos o sentimientos) que se consideran inaceptables, mientras que otras no son objeto de crítica. El mindfulness propone una perspectiva diferente sobre la presencia de estas experiencias internas, que simplemente se reconocen, se constatan pero no se magnifican ni se rechazan. Así pues, la práctica de mindfulness no difiere mucho de la exposición con prevención de respuesta (ERP).

En ERP, se pide al paciente que confronte sus factores desencadenantes y se resista a responder a ellos con compulsiones. A su vez, en la atención plena, se le pide que se dé cuenta de cuando se activa, que acepte la incomodidad que causa y que se resista a tratar de cambiarlo con compulsiones. Esta técnica se puede fortalecer aceptando que los pensamientos son simplemente eventos mentales, capaces de ser observados sin que se los considere automáticamente como señales de advertencia o amenazas de peligro.

La clave de la práctica del mindfulness para el TOC está en identificar los pensamientos como simples pensamientos, no como amenazas, lo que significa que el contenido del pensamiento en sí no tiene ningún valor intrínseco. Del mismo modo, quien sufre de TOC, puede haber llegado a creer que las emociones o los sentimientos son hechos, signos de que sus obsesiones contienen algunas verdades importantes. La atención plena desafía esto, simplemente identificando las emociones o los sentimientos como tales, esto es, experiencias que se pueden observar a medida que pasan, como quien ve pasar las nubes en el cielo o los trenes desde el andén sin subirse a ellos.

La atención plena es realmente para cualquier persona que quiera dejar de sentir que lo que está sucediendo dentro de su mente es una carga. Es difícil imaginar a alguien con TOC que desee seguir sintiéndose de esa manera.

Consejos para practicar la meditación

Siguiendo el criterio del terapeuta estadounidense Jon Hershfield, Director del Centro de TOC y ansiedad de Gran Baltimore, EEUU y autor de “Everyday Mindfulness for OCD” (“Mindfulness cotidiano para TOC”), propongo a continuación algunos consejos sobre meditación que pueden ayudar a las personas con TOC a comprender su utilidad y accesibilidad en su tratamiento:

1. Al meditar, la atención descansa en la respiración, volviendo a ella cuando surjan distracciones.

En lugar de aferrarse desesperadamente a la respiración para seguirla y evitar los pensamientos no deseados, la meditación será más efectiva si dejamos reposar la atención sobre la respiración. El hecho de que la atención se desvíe no es nada negativo, más bien al contrario; la práctica de la meditación sirve para entrenar la capacidad de darnos cuenta de que la mente se ha distraído y hemos perdido la atención en la respiración, mejorando nuestra capacidad de volver a ella una y otra vez, sin culpabilizarnos por habernos dispersado sino como una nueva oportunidad de practicar, con amabilidad, como si estuviésemos adiestrando un cachorro que se aleja de nosotros y le enseñamos a volver, con cariño, sin recriminarle nada por haberse desviado del camino.

2. No hay que dejar la mente en blanco. Tener pensamientos está permitido.

La gente suele asociar «pensar» con “meditar mal” cuando, en realidad, uno de los mayores beneficios de ser consciente es reconocer que pensar es un proceso mental, una forma de actividad mental.

Aprovechar la meditación para resolver problemas y buscar la certeza no son actividades beneficiosas mientras que reconocer que estamos pensando y que se trata tan sólo de pensamientos es un principio esencial de la meditación.

Lo que conviene evitar es pensar sin darnos cuenta de que estamos pensando, criticándonos y culpabilizándonos por ello; simplemente hay que observar que el pensamiento está sucediendo y regresar de nuevo a la respiración, como si de un juego se tratase.

3. Es normal que el TOC se “ofenda”.

Muchas personas con TOC consideran que la idea de estar a solas con sus pensamientos es aterradora. Durante una práctica de meditación, permitiendo que los pensamientos vengan y se vayan sin respuestas ritualizadas para neutralizarlos, los que padecen TOC son objeto de burlas, acoso y terror por sus propios pensamientos.

Por ejemplo, un meditador con TOC puede pensar «OK, voy a seguir el flujo de aire de mi respiración, sintiendo cómo entra y sale» y luego el propio trastorno le dice «OK, aquí tienes una imagen intrusiva de que tu ser querido es atropellado por un automóvil«.

Comprender que al TOC le gusta inmiscuirse en nuestra atención es un primer paso importante. Aunque el pensamiento no deseado parezca aterrador, sigue siendo un pensamiento, un objeto de atención que puede ser detectado y al que se puede responder simplemente volviendo a la respiración.

4. Una meditación ansiosa puede ser tan buena (o mejor) que una relajada.

Muchos pacientes con TOC refieren una sensación de fracaso al meditar porque creen que la meditación sólo tiene sentido si se relajan. Por el contrario, la ansiedad es un sentimiento y, por consiguiente, es otro objeto de atención. Darse cuenta de que la atención está atrapada en la ansiedad y regresar a la respiración forma parte del proceso de la meditación. Estar diez minutos yendo y viniendo entre la respiración y notando la presencia de ansiedad, son diez minutos bien invertidos que permiten progresar en las habilidades de atención plena.

5. Meditar no es una competición ni un examen que aprobar.

A pesar de que en ocasiones los meditadores principiantes manifiestan su frustración con afirmaciones como “no he meditado bien, no me he podido concentrar” o “para mí es imposible meditar porque no puedo dejar la mente en blanco y no paro de tener pensamientos”  lo cierto es que no es posible meditar bien ni mal.

Es posible no tener disciplina para sentarse a meditar, estar impaciente por acabar, notar aburrimiento, sentirse sobrecogido por alguna emoción, recibir un sinfín de pensamientos, distraerse con sonidos o sensaciones físicas, entre otras fenómenos que se pueden experimentar durante la meditación pero, en sí, la actividad meditativa es un ejercicio diferente, ya que el éxito radica en la mera intención de estar presente con lo que surja, momento a momento, sin juzgarlo y sin alentar el discurso de los pensamientos, emociones o sensaciones físicas que puedan aparecer.

Considerando lo anterior, los pacientes TOC no deben evaluar la experiencia de meditación como una actuación en la que se tiene éxito o se falla. Esta misma sensación la tienen a menudo cuando se involucran en compulsiones, tratando de «tener éxito» para obtener certeza acerca de sus miedos.

Es conveniente abordar el tema de la meditación con una actitud compasiva hacia el paciente TOC, teniendo en cuenta que estar solo con pensamientos intrusivos puede ser una experiencia dolorosa que la meditación puede intensificar inicialmente.

Acercarse a la meditación suavemente, con expectativas realistas y sin suposiciones falsas, de la mano de un instructor experto, puede convertir esta actividad atemorizante en un complemento importante para mejorar la calidad de vida de los pacientes TOC y de su entorno.

Comunicado de prensa del Consejo de Gobierno

Comunicado de prensa del Consejo de Gobierno

El pasado 31 de mayo, el Consejo de Gobierno del Instituto de Salud Mental de la Abogacía (ISMA) celebró su primera reunión desde su constitución oficial como Asociación. 

Durante la reunión, cuya duración fue de 5 horas, se trataron 27 puntos del orden del día, todos ellos de elevada complejidad. Todos ellos constituyen temas fundamentales para el buen funcionamiento del ISMA y que permitirán desarrollar de forma ordenada su actividad de ahora en adelante y, lo más importante, hacerlo de forma coordinada entre todos sus miembros.

1. Se dota de un papel protagonista al Departamento de Comunicación

El Departamento de Comunicación, encabezado por la Vicepresidenta Segunda del ISMA, Marta Lopera Mármol, constituye una parte esencial del ISMA. Es el principal canal de comunicación y promoción del ISMA con los medios, los ciudadanos y con el resto de personas interesadas.

Atendiendo al papel primordial de este Departamento, el Consejo de Gobierno del ISMA decidió delegar en la Directora de Comunicación la preparación del Plan de Comunicación Estratégica («PCE») y la gestión de las redes sociales del ISMA, con el fin de unificar el mensaje público que el ISMA -no sus miembros- ofrecen al público.

2. La preparación de seminarios y jornadas en universidades y colegios profesionales destinadas a tratar los problemas de salud mental por medio de series televisivas y películas relacionadas con el mundo del Derecho

El Consejo de Gobierno aprobó el acuerdo relativo a la preparación de seminarios y/o jornadas en Universidades y colegios profesionales con la finalidad de acercar el mundo de la salud mental a los y las profesionales del Derecho, así como a los y las estudiantes de Derecho mediante el análisis y debate en torno a las series televisivas y/o películas de temática relacionada.

Este ciclo de jornadas y seminarios se pondrá en marcha durante los meses de octubre/noviembre de 2018 y algunas de las series televisivas que serán objeto de divulgación serán: For the People (ABC, 2018-), Suits (USA Network, 2011-2018), How To Get Away With Murder (ABC, 2014-), The Good Wife (CBS, 2009-2016), etc.

3. Creación de la Comisión de Formación Interna y del Plan de Formación Jurídica Interna

Con el fin de garantizar que todos los miembros no-juristas del ISMA disponen de medios suficientes como para conocer el ámbito subjetivo en el que trabaja esta organización, el Consejo de Gobierno aprobó la creación de la Comisión de Formación Interna que se encargará  de la preparación del Plan de Formación Jurídica Interna (PFJI). El PFJI será aplicado, por primera vez, con la Vicepresidenta Segunda del ISMA, en formato de plan piloto.

4. Ratificación de acuerdos de colaboración y negociaciones en curso

Actualmente, el ISMA cuenta con dos acuerdos de colaboración suscritos con el Instituto Superior de Derecho y Economía (ISDE) y el Colegio Oficial de Psicología de Cataluña (COPC). Atendiendo al hecho de que, al momento de su celebración, el Consejo de Gobierno del ISMA no contaba con la Vicepresidenta Segunda, era fundamental, en atención al principio democrático y a la transparencia, ratificar ambos acuerdos. La votación fue unánime y se decidió ratificar ambos acuerdos.

Asimismo, todas las negociaciones en las que el ISMA se halla inmerso también fueron sometidos a votación.

5. Aprobación de la publicación de factsheets

Tras las reuniones celebradas con Elizabeth Rimmer, directora ejecutiva de LawCare (la organización de salud mental más importante de Reino Unido e Irlanda que trabaja por el bienestar de los y las profesionales del Derecho) y miembro del Consejo Asesor del Instituto, y Kayleigh Leonie, miembro de la Junior Lawyers Division of the Law Society of England and Wales, en Londres el pasado mes de febrero, el Consejo de Gobierno consideró que una de las funciones del Comité Científico del ISMA, además de preparar las encuestas de bienestar y las entrevistas personalizadas, sería la de elaborar ‘fichas técnicas’ que explicaran los principales problemas de salud mental del sector legal.

En los próximos días se procederá a publicar, con periodicidad semanal, las factsheets sobre problemas de salud mental de los y las profesionales jurídicos. El Consejo de Gobierno quiere hacer un especial agradecimiento a la autora de este duro trabajo, Dña. Jessica Ahumada, miembro de nuestro Comité Científico.

6. Constitución del Observatorio para la Investigación de la Jurisprudencia Terapéutica (OIJT)

La jurisprudencia terapéutica es una vertiente analítica del Derecho consistente en estudiar las normas jurídicas, los procesos legales y los roles de los profesionales jurídicos como agentes terapéuticos (o antiterapéuticos) pues muchas veces los procesos judiciales tienen especial impacto para las personas que intervienen en ellos (ya sea como demandantes o demandados, en el proceso civil; ya sea como investigado o acusado, o víctima de un delito, en un proceso penal).

El ISMA quiere contribuir a la proliferación de esta forma de estudiar el Derecho en España y, por este motivo, se decidió constituir el Observatorio para la Investigación de la Jurisprudencia Terapéutica que estará coordinado, inicialmente, por los tres miembros del Consejo de Gobierno del ISMA.

7. Nombramientos

El Consejo de Gobierno, previa deliberación y por unanimidad, acordó efectuar los siguientes nombramientos:

a) La Jueza Ginger Lerner-Wren, pionera por ejercer en el primer Tribunal de Salud Mental de los EE.UU, el cual, trata la despenalización y el tratamiento de personas arrestadas que padecen enfermedades mentales y trastornos concurrentes. La Jueza Lerner-Wren ha publicado este año el libro «A Court of Refuge. Stories from the Bench of America’s First Mental Health Court«. Es de destacar que los beneficios de este libro no serán para la autora, sino que se donará a organizaciones de apoyo a la salud mental. La Jueza Lerner-Wren formará parte del Consejo Asesor del ISMA.

Paula Fernández-Ochoa, socia de MoreThanLaw, consultora y docente de Marketing Jurídico y Marca Personal & Corporativa. Miembro del Comité de Dirección de Legálitas LAB (Laboratorio de Incubación y Aceleración de Proyectos de Innovación Jurídica) y de Inkietos. Paula Fernández-Ochoa formará parte del Comité de Bienestar del ISMA.

Es para los miembros del ISMA un honor contar con dos grandes profesionales de la talla de la Jueza Lerner-Wren y Paula Fernández-Ochoa. Para el Consejo de Gobierno del ISMA ambas son dos grandes ejemplos de liderazgo femenino y queremos visibilizar la valía de estas dos profesionales cuyos currículums son excelentes.


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