Incremento del acoso e intimidación en la abogacía británica

Incremento del acoso e intimidación en la abogacía británica

LawCare, organización sin ánimo de lucro que promueve y apoya la buena salud mental y el bienestar en toda la comunidad legal de Reino Unido e Irlanda, recibió el mayor número de llamadas de su ‘teléfono de asistencia’ en 2018, con un total de 932 de 624 profesionales del Derecho (un incremento del 5% respecto a 2017).

Las razones por las cuales llaman estos profesionales jurídicos son varias: estrés (26%), depresión (19%), ansiedad (11%), procedimientos disciplinarios (8%), desarrollo profesional (9%), enfermedades crónicas, alcohol, drogas y cuestiones relacionales.

Sin embargo, hay datos que llaman mucho la atención:

  1. Las llamadas por acoso e intimidación en el lugar de trabajo, cuyo porcentaje casi dobla el del año pasado (de 38 llamadas en 2017 a 68 en 2018).
  2. El 64% de las personas que llaman son mujeres.
  3. El 48% de las personas que llaman son aprendices o no llevan más de 5 años ejerciendo.

Elizabeth Rimmer, CEO de LawCare y miembro del Consejo Asesor del Instituto de Salud Mental de la Abogacía, ha sido muy clara al respecto:

«El año 2018 ha sido el más ocupado hasta la fecha en la línea de ayuda desde que empezamos hace más de veinte años. Aunque nos complace que más abogados nos pidan apoyo, seguimos cada vez más preocupados por las largas jornadas laborales y la pesada cultura de carga de trabajo de la abogacía, que afecta de forma significativa al bienestar. Estamos especialmente preocupados por el número de personas que citan el acoso y la intimidación en el lugar de trabajo, es absolutamente esencial que las organizaciones de práctica jurídica tomen medidas para acabar con esto y se tomen en serio el bienestar y el trato del personal».

Elizabeth Rimmer y LawCare

Elizabeth Rimmer y LawCare

Mckenzie Cross

Staff

Elizabeth Rimmer es la Directora Ejecutiva de la organización LawCare. Se unió a la organización en 2014 y ha trabajado duro con ellos desde entonces. Se graduó en 1997 en el Kings College de Londres con especialización en derecho médico y ética. Antes de trabajar en LawCare, Rimmer había trabajado como abogada especializada en negligencia clínica. Tiene más de quince años de experiencia operando y dirigiendo organizaciones benéficas de salud mental. Actualmente en Lawcare, ella ha estado trabajando duro para crear un sistema de apoyo fuerte para los profesionales dentro del ámbito legal y sus familias.

LawCare fue fundada en 1997, y desde entonces han ayudado a miles de personas dentro de la profesión legal con problemas de salud mental. La organización ha crecido y ahora sirve a los profesionales jurídicos en todo el Reino Unido, República de Irlanda, Isla de Man y Jersey. LawCare está enfocado a no dejar que ningún abogado se sienta solo. Sentir que son los únicos que sufren es una de las mayores razones por las que no buscan ayuda. LawCare tiene una línea de ayuda a la que pueden llamar y a la que podrán contactar con un empleado o voluntario que también tenga experiencia trabajando en el sector legal.

Su línea de ayuda es su principal programa de apoyo. Está disponible para llamar los 365 días del año. La línea directa es confidencial, imparcial e independiente del sistema jurídico del Reino Unido. Una de las cualidades únicas de la línea de ayuda de LawCare es que si algún profesional siente que está luchando más de lo que la persona puede ayudarle, se le enviará a un miembro de LawCare. Un colaborador de LawCare es un empleado que también ha pasado por una gran lucha. Ellos están ahí para ayudarle durante el tiempo que necesite. La organización también mantiene una lista de consejeros y psiquiatras a mano. Estos profesionales de salud mental han tenido una experiencia especial trabajando con abogados en el pasado, para que puedan conocer cuál es el mejor tratamiento. Esta lista se mantiene a mano para que, cuando surja la necesidad, puedan derivarlos.

La línea directa fue creada sobre la base de que a veces una persona sólo necesita hablar con otra persona. El 75% de las llamadas que se hicieron el año pasado informaron de que el estrés era la razón por la que llamaban. A veces, el poder llamar a un extraño y hablar de sus problemas les ayuda a resolverlos por su cuenta. LawCare dice que la mayoría de las personas que llaman declaran que no sienten que necesitan apoyo de seguimiento.

Otro aspecto único de la organización es que también proporciona apoyo a los familiares y amigos de los abogados. Los profesionales del derecho no sólo necesitan ayuda para lidiar con el estrés y la ansiedad, sino que a veces sus familias necesitan ayuda para saber qué hacer con el fin de ayudar a su ser querido. LawCare proporciona esta información a las familias para ayudarlas a crecer juntas. Esto es muy importante porque trabajar con el estrés y la ansiedad, así como con otras enfermedades de salud mental, ya es bastante difícil sin tener que preocuparse por su familia. Lawcare les quita esta preocupación e incluso le da la vuelta para que sus familiares puedan ayudarles a tener aún más éxito.

El trabajo de Elizabeth Rimmer con LawCare ha ayudado mucho al Reino Unido. No sólo ha estado ayudando a crear un sistema de apoyo en todo el campo legal, sino que también está concienciando sobre un tema del que normalmente no gusta que se hable. Al derribar los muros del estigma y demostrar a los profesionales del derecho y a otros profesionales que la salud mental es un problema muy real, podemos brindar apoyo y recursos para hacer del mercado laboral un lugar más sano. 

La Junior Lawyers Division publica la segunda edición de su «Resilience and wellbeing survey report»

La Junior Lawyers Division publica la segunda edición de su «Resilience and wellbeing survey report»

Kayleigh Leonie, autora del informe.

El pasado 27 de abril de 2018, el medio The Law Society Gazette publicaba la noticia titulada «Legal profession facing talent drain as mental health problems surge«. Esta noticia anunciaba la esperada publicación de la segunda edición del «Resilience and wellbeing survey report«, un informe que agrupa y analiza los resultados de las encuestas efectuadas a aquellos colectivos representados por la Junior Lawyers Division de la The Law Society: estudiantes del Máster en Abogacía británico (el legal practice course), incluyendo a paralegals; a los solicitors en prácticas y a aquellos solicitors con menos de cinco años de experiencia tras recibir la licencia para ejercer. Por segundo año consecutivo, la persona encargada de redactar el informe ha sido Kayleigh Leonie, abogada en Trowers & Hamlins LLP y miembro del Consejo de la The Law Society.

En su introducción, Kayleigh Leonie destaca que la «profesión legal se arriesga a perder a parte de su mejor talento si los empleadores no empiezan a valorar el bienestar de sus empleados como una cuestión clave para sus negocios» y subraya que «todavía falta un largo camino para aliviar el estigma vinculado con los problemas de salud mental«. Palabras que, desde el Instituto de Salud Mental de la Abogacía suscribimos íntegramente.

En la edición de 2018, el número de personas que han realizado la encuesta ha sido de 959, frente a los 214 del año pasado (cuatro veces más personas que el año pasado, lo que supone un incremento del 448,13%). Este dato es, ya de entrada, muy esperanzador, aunque falta mucho por hacer y así lo destaca la autora del informe.

Por primera vez, se ha introducido una cuestión clave para valorar la afectación en los factores causantes del estrés laboral: el tratamiento con clientes vulnerables por razón de edad, por problemas mentales o físicos, por hallarse en custodia, debido a su incapacidad, traumas o que son vulnerables por cualesquiera otras razones. De los encuestados, el 25,4% de ellos (244) trabajaban con estos colectivos.

A continuación, analizaremos con mayor detalle algunos de los datos del informe.

1. El estrés sigue impidiendo a los abogados cumplir con sus obligaciones

Aunque en comparación con 2017 el porcentaje de encuestados que manifestó que el estrés les impedía cumplir con sus obligaciones de forma ocasional y regular se ha reducido del 54,6% al 54%, se destaca el movimiento de los encuestados de los estadios intermedios (ocasionalmente o raramente) a los extremos (regularmente o nunca). Lo que, obviamente, es más preocupante es que si bien aquellos a quienes el estrés les impide hacer su trabajo de forma ocasional han pasado del 39,1% al 33,6% (una rebaja del 5,5%), estos se han relocalizado en el estadio más extremo, pasando del 15,5% al 20,4% (un incremento del 4,9%).

Gráfico extraído de «Resilience and wellbeing survey report» (Abril 2018), p. 7

También se observa que el 71% de los encuestados responden que, en el último mes, se han sentido regularmente (35,5%) u ocasionalmente (35,6%) estresados; frente al 82% de 2017. Si bien es cierto que prima facie parece un resultado esperanzador, no podemos evitar preguntarnos hasta qué punto existe, dentro de las firmas de abogados, la capacidad de autoevaluar el estrés que hayan podido sentir los encuestados. Aquí es donde se hace más necesario que nunca la introducción de contenidos de salud mental en carreras universitarias o cursos de preparación para el ejercicio profesional. Aun así, y pese al decrecimiento sustancial, todavía es preocupante que solo el 29% de los encuestados en 2018 se habían sentido raramente estresados (20,8%) o, directamente, no se habían sentido estresados (8,1%).

Gráfico extraído de «Resilience and wellbeing survey report» (Abril 2018), p. 8

Preguntados sobre el nivel de estrés sufrido, aquellos que sufren un nivel preocupante, entendiendo por tal un nivel severo (22,1%) o extremo (3,8%), han sufrido una ligera caída, pasando del 26,1% al 25,9%. Sigue sucediendo que, la mayoría de los encuestados sienten que su estrés es moderado (49,6%).

Gráfico extraído de «Resilience and wellbeing survey report» (Abril 2018), p. 9

2. La alta carga de trabajo, causa mayoritaria del estrés laboral. Las expectativas de los clientes, al alza

En la pregunta 9 del informe, los encuestados contestan que la principal causa de estrés laboral sigue siendo la alta carga de trabajo, seguida de las expectativas de los clientes. Veamos en la siguiente tabla cómo han evolucionado los factores de estrés laboral en comparación a 2017.

Tabla de elaboración propia tomando como referencia la 1ª y 2ª ediciones del «Resilience and wellbeing survey report».

Detectamos el incremento sustancial de la presión que sobre los abogados tienen las expectativas de los clientes (que crecen en un 10% y pasan a ser la segunda causa de estrés de los encuestados). Mantiene la primera posición la alta carga de trabajo (sube hasta el 67,3%). Podríamos afirmar que la alta carga de trabajo, solucionable a través de políticas de contratación que permitan a los abogados enfocar una menor carga de trabajo con mayor precisión y perfección, estaría íntimamente vinculada con una dirección empresarial ineficaz y la falta de apoyo del empresario (que ocupan las posiciones 3ª y 4ª). Las horas facturables, si bien se mantienen bastante estables (solo suben un 0,9%), se convierten en la 6ª causa de estrés de los encuestados.

Se observa que las causas de estrés mencionadas serían evitables con políticas de salud mental y de trabajo sostenibles en el seno de las firmas de abogados. De hecho, el 34,4% de los encuestados afirma que, en el último mes, habrían empezado a buscar otro empleo (representan un 9% menos que en 2017, pero sigue constituyendo una cifra preocupante), con las consecuencias que ello tiene para aquellas firmas que invierten ingentes sumas de dinero en la formación de sus empleados.

Nos preocupa, asimismo, que algunos de los encuestados consumen alcohol para hacer frente al estrés. Si bien es cierto que no se indica el porcentaje, la mera mención de ello es preocupante pues se pueden sufrir graves problemas de adicciones que, no solo afectan a la vida profesional, sino también pueden tener un impacto en su vida personal. Otros hacen frente al estrés de maneras más saludables (haciendo ejercicio, apuntándose a cursos de mindfulness, hablando con sus superiores, practicando hobbies, yendo a terapia, con una dieta más sana o durmiendo un número suficiente de horas cada noche).

3. Aumenta el número de encuestados que sufren problemas de salud mental y la proporción de aquellos que consideran insuficientes las medidas que sus empleadores toman para ofrecer soluciones. Reduce la capacidad de expresarlo a los superiores

Otro de los extremos que más preocupa de esta encuesta es que el porcentaje de encuestados que confiesan haber sufrido problemas de salud mental en el último mes aumenta hasta el 38,5% (un 12,8% más que en 2017), mientras que la mayoría de aquellos que confiesan haberlo sufrido (un 82,1%, un 6,1% más que en 2017) reconocen no haberlo explicado a sus superiores (la causa podría ser, sin duda, el estigma que la propia autora del informe subraya en la introducción).

Asimismo, no sorprende que la mayoría de encuestados considere que no se toman suficientes medidas para combatir el estrés laboral. De hecho, el 83,2% de los encuestados (un 9,4% más que en 2017) considera que se podría hacer mucho más al respecto.

En particular, un 80,2% de los encuestados (un 29,8% más que en 2017) considera que su empresa todavía podría hacer más para ofrecer ayuda en relación con la salud mental en el trabajo.

4. Aumenta el número de profesionales que conocen organizaciones que les pueden ayudar a tratar cuestiones como el estrés laboral y otros problemas de salud mental

Elizabeth Rimmer, CEO de LawCare.

Un dato muy esperanzador nos lo da la pregunta 18 del informe, en la que se cuestiona «¿Conoce alguna organización que pueda ayudarle si usted quiere hablar sobre el estrés laboral o afrontar cualquier problema de salud mental?«. El 65,7% afirma conocer alguna (un 15,4% más que en 2017).

Nos alegra especialmente este dato porque organizaciones valientes y altruistas como LawCare, dirigida por Elizabeth Rimmer, están haciendo una gran labor en este campo y, poco a poco, empiezan a ser más conocidas entre los profesionales que buscan ayuda.

Desde el Instituto de Salud Mental de la Abogacía queremos felicitar la gran labor que desde la Junior Lawyers Division de la The Law Society se está efectuando para concienciar sobre los problemas de salud mental entre los profesionales jurídicos y esperamos seguir aprendiendo del ejemplo anglosajón para poder aplicar pronto a nivel español y continental europeo. Seguimos trabajando para mejorar la salud mental de los profesionales jurídicos españoles y para seguir recogiendo el apoyo de la sociedad civil, profesionales, colegios profesionales y demás organizaciones que quieran sumarse a este ilusionante y laborioso proyecto.

Toxicidad y miedo en las firmas

Toxicidad y miedo en las firmas

El Tribunal Disciplinario de la Abogacía se apiada de una abogada en un caso de negligencia profesional por el ambiente «tóxico» y la «cultura del miedo» fomentada por la firma en la que trabajaba

La decisión del Tribunal Disciplinario de la Abogacía

En el caso número 11657/2017, el Tribunal Disciplinario de la Abogacía (Solicitors Disciplinary Tribunal) suspendió a una abogada del ejercicio de su profesión por un periodo de dos años a contar desde el 28 de noviembre de 2017, el cual quedaba también suspendido por otro periodo de 3 años desde la misma fecha, todo ello supeditado a cumplir con ciertas condiciones que el SDT fija en el párrafo 69.2 de su decisión.

El SDT se «apiadó» de dicha abogada, aplicando circunstancias mitigadoras de la responsabilidad atendiendo a las circunstancias fácticas en las que se produjeron las infracciones de los Principios de la Autoridad de Supervisión de la Abogacía, o SRA (SRA Principles 2011); y del Código de Conducta de la SRA (SRA Code of Conduct 2011). Entre dichas infracciones, las más graves de las que la SRA le imputaba consistían en antedatar comunicaciones con clientes y con contrapartes.

En el marco del procedimiento sancionador, la Sra. D.A., Directora de Regulación, Personas y Estándares de la Firma; encargada, entre otras cosas, en preservar el bienestar del personal de la misma, afirmaba que no había percibido la caída de pelo, la pérdida de peso y las múltiples ocasiones en las que la abogada lloraba en la oficina como consecuencia del elevado estrés que los objetivos de horas imputables le causaban. Dicho estrés lo causaron dos correos electrónicos que la propia Sra. D.A. -ya mencionada- y el Sr. C.S. -Socio Director de la Firma- le enviaron, manifestándole que había incumplido sus objetivos de horas en los años 2012 y 2013 (reproducidos en el párrafo 13 de la decisión).

A pesar de considerar que las conductas de la abogada eran «deshonestas» (párrafo 51 de la decisión), el SDT también entiende que concurrían circunstancias mitigadoras de la responsabilidad profesional, en cuanto:

1) El correo electrónico del Sr. C.S. fue «amenazante y en tono acosador», pretendiendo «atemorizar al receptor para asegurar el cumplimiento [de los objetivos], concretamente trabajando hasta altas horas de la noche, los fines de semana, en periodos vacacionales, y haciendo todo lo necesario para arreglar el déficit en la imputación horaria y, en consecuencia, a aumentar la facturación». Todo ello lo califica de «inapropiado» y falto de «finura y empatía» (párrafo 60).

2) La causa de la conducta poco profesional de la abogada, así como de su deshonestidad, fue «la combinación de la cultura de la Firma en términos de presión impuesta a los abogados júnior y a su salud mental perjudicada, como consecuencia de las presiones laborales y sus difíciles circunstancias personales». Ello causó que la abogada «detectara que el ambiente de trabajo se había convertido en tóxico para ella», lo cual era una «tormenta perfecta de circunstancias» (párrafo 61)

En resumen, el SDT reconoció que ese ambiente «tóxico» y la «cultura del miedo» de la firma, la presión para cumplir con los objetivos de facturación y de horas imputables que se imponían a los abogados más jóvenes, impulsaron a la abogada a encubrir sus propios errores, más que a reconocerlos.

 

LawCare, el homólogo del ISMA en el Reino Unido, como espejo en el que mirarse

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Hoy, la CEO de LawCare, Elizabeth Rimmer (foto), ha sido entrevistada por Nick Hilborne (del electrónico Legal Futures) acerca del aumento de llamadas a la línea telefónica de ayuda abierta por LawCare. La entrevista completa está disponible aquí

En esta entrevista, Elizabeth Rimmer manifiesta que en el año 2017 la línea de ayuda de LawCare recibió 616 llamadas, un 11% más en el año anterior; lo cual es una muestra clara de que existe «una mayor concienciación acerca de la salud mental» entre los abogados. Aun así, entiende que es imprescindible seguir trabajando pues «a veces la gente se pone en contacto con nosotros cuando ha alcanzado un punto crítico -y es eso lo que queremos evitar», afirma.

De hecho, recientemente LawCare ha hecho una llamada a la concienciación de toda la profesión a la luz del caso que hemos tenido ocasión de analizar en esta publicación y valora la decisión del Tribunal Disciplinario de la Abogacía como «valiente», al partir de una «visión holística» de la situación, al no cargar toda la responsabilidad de la conducta a la abogada.

La mayor causa de llamadas a la línea de ayuda: el estrés en el lugar de trabajo

 

Elizabeth Rimmer afirma que la mayor parte de las llamadas (el 27%) se deben al estrés en el lugar de trabajo. Por debajo se encuentra la depresión (17%), las preocupaciones disciplinarias (8%), la ansiedad (7%), el duelo (7%), los problemas financieros (4%) y el acoso (4%). El 26% restante se debería a otras causas, como las enfermedades crónicas, problemas de alcoholismo o drogadicción, desarrollo profesional y problemas de pareja.

La fuente de preocupación más común entre los abogados: las demandas de los clientes

 

Asimismo, la fuente de preocupación más común entre los abogados que llaman a LawCare la constituyen las demandas de los clientes (36%); seguida de la facturación y las horas imputables (26,5%), el sacrificio de la conciliación profesional y personal (o familiar) para promocionar (13%), los socios (12%) y la falta de modelos a seguir (10%). El 2,5% restante lo conforman otras causas.

Otros datos de interés

El 76% de las llamadas a LawCare provienen de abogados, de los cuales, el 45% son abogados con menos de 5 años de experiencia o becarios.

Además, una reciente encuesta de LawCare manifiesta que la mayoría de los abogados afirman que los socios de las firmas deberían mostrar más concienciación por la inclusividad y el bienestar, a través de un «cambio de comportamiento». Otros consideran que los socios deberían «interaccionar más con los empleados y dar feedback» y ofrecer mentoring a los asociados más jóvenes, y no preocuparse tanto por la facturación.

En el marco de la misma encuesta, cuando se preguntaba acerca del grado de preocupación mostrado por los compañeros por el bienestar y el tratamiento igualitario y justo, los datos caían en un 10% cuando se hacía referencia expresa a los socios.

A la luz de estos datos, LawCare recomienda que los gestores de las firmas deberían «comunicar mejor sus políticas de inclusividad y bienestar» y «considerar alternar modelos de provisión de recursos para satisfacer las demandas de los clientes, y abrir un diálogo con los clientes sobre la inclusividad y el bienestar».

El compromiso del ISMA con las profesiones jurídicas

El ISMA está comprometido con la salud mental de las profesiones jurídicas y los estudiantes de Derecho y por ello anuncia públicamente que en el mes de marzo, los miembros del Consejo de Gobierno del ISMA, se reunirán en Londres con la CEO de LawCare, Elizabeth Rimmer, a quien agradecemos públicamente su disponibilidad para mostrar el funcionamiento de LawCare y los avances que dicha institución está llevando a cabo para mejorar el bienestar de la abogacía inglesa con gran éxito. LawCare es, sin duda alguna, un referente imprescindible para el ISMA y una institución con la que desea colaborar estrechamente.