La Junior Lawyers Division ofrece los resultados de su encuesta de resiliencia y bienestar

La Junior Lawyers Division ofrece los resultados de su encuesta de resiliencia y bienestar

Vicepresidente y secretario del ISMA-MHILP

El pasado sábado 6 de abril, asistí junto con Manel Atserias Luque, presidente del Instituto de Salud Mental de la Abogacía, a la Conferencia Anual que organiza la Junior Lawyers Division de The Law Society, que tuvo lugar en Londres. Para más información al respecto, se puede consultar la noticia publicada ayer en Lawyerpress: “El ISMA asiste a la conferencia anual de la Junior Lawyers Division.

Fue durante esa conferencia en la que, entre muy interesantes ponencias sobre diversas cuestiones vinculadas con la salud mental de las y los solicitors británicos, se presentó la tercera edición del informe compilando los resultados obtenidos en el marco de la encuesta de resiliencia y bienestar (Resilience and wellbeing survey report), cuya autora es Kayleigh Leonie, quien forma parte del Comité Ejecutivo de la Junior Lawyers Division y que nos honró el pasado año al unirse a nuestro Consejo Asesor (foto de portada).

Desde el Instituto de Salud Mental de la Abogacía consideramos fundamental difundir tan titánica tarea de recopilación y análisis de datos sobre la salud mental de las y los solicitors británicos y, más allá de los elogios al trabajo realizado por Kayleigh Leonie, hemos decidido traducir a la lengua castellana el resumen ejecutivo de dicho informe.

Resumen ejecutivo

Entre enero y marzo de 2019, 1.803 miembros de la Junior Lawyers Division de The Law Society of England and Wales (JLD) contestaron a una encuesta online sobre el estrés negativo y los problemas de salud mental.

La proporción de personas encuestadas que declararon sentirse regularmente incapaces de sobrellevar el estrés en el mes anterior a contestar la encuesta se mantiene cerca de una quinta parte del total (19%). La proporción de personas encuestadas que tuvieron esta misma sensación de forma “regular” u “ocasional” ha descendido ligeramente respecto de los datos del año 2017 (55% en 2017, 54% en 2018 y 52% en 2019).

Una proporción más alta de mujeres (21%) que de hombres (13%) han declarado que, de forma “regular”, son incapaces de sobrellevar el estrés. Una proporción más alta de las personas (28,8%) que trabajan en pequeños despachos (1-4 socios) declararon que, de forma regular, no eran capaces de sobrellevar el estrés laboral, comparado con el 16,7% de quienes trabajan en grandes despachos (más de 26 socios). Un poco por encima de la quinta parte (22,9%) de las personas encuestadas que trabajan con clientes vulnerables tienen la misma sensación, en comparación del 17,3% de aquellos quienes no trabajan para este grupo de clientes.

Estrés laboral

Más de la tercera parte (37%) de las personas encuestadas han sentido estrés regularmente (definido aquí como la sensación de hallarse bajo demasiada presión emocional o mental), durante el mes anterior a contestar la encuesta. Unos datos ligeramente superiores al 35% del 2017.

Una cuarta parte de las personas encuestadas en 2019 han declarado haber sentido niveles de estrés laboral “severo” o “extremo”, de forma parecida a los datos de 2017 y 2018. La mitad de las personas encuestadas (51%) declararon haber padecido niveles “moderados” de estrés.

Solo un 3% de las personas encuestadas declararon no haber padecido estrés negativo en el mes anterior.

Como sucedió ya en anteriores encuestas, la alta carga de trabajo (64%) y las exigencias y expectativas del cliente (52%) son las causas de estrés más comúnmente seleccionadas.

Las consecuencias del estrés laboral más seleccionadas en la encuesta de 2019 son los trastornos del sueño (66%) y la afectación negativa en la salud mental (ansiedad, alteraciones emocionales, fatiga, pensamientos depresivos y negativos, autolesiones) (60%).

El ejercicio y la meditación/mindfulness son las estrategias más mencionadas por las personas encuestadas para lidiar con el estrés laboral.

Problemas de salud mental

Cerca de la mitad de las personas encuestadas contestaron que habían sufrido problemas de salud mental (ya sean diagnosticados o no) en el mes anterior a contestar la encuesta de 2019, un incremento sustancial respecto del 38% de 2018.

Una significante proporción de mujeres (50,2%) comparada con la de hombres (41,4%) contestaron haber sufrido problemas de salud mental. Al menos dos terceras partes (64,2%) de las personas encuestadas identificadas como lesbianas, gay, bisexuales y transgénero (LGBT+) contestaron haber sufrido problemas de salud mental, en comparación con el 47% de aquellas que se identifican como heterosexuales.

Cerca de una quinta parte de las personas encuestadas que afirmaban sufrir problemas de salud mental indicaron que su empleador era conocedor. Una mayor proporción de mujeres (21%) que de hombres (14%) contestaron que su empleador era conocedor.

Los trastornos del sueño (74%) y la afectación negativa en la salud física (sentirse físicamente enfermo, dolores en el pecho) (60%) fueron las experiencias más comunes entre quienes sufrían problemas de salud mental. Una mayor proporción de mujeres (63%) que de hombres (50%) afirmaron que los problemas de salud mental tenían un impacto negativo en su salud física (sentirse físicamente enfermo/dolores en el pecho).

Cerca de la mitad (49%) de las personas encuestadas trabajaban para organizaciones que ofrecían ayuda y guía en relación con la salud mental. Cerca de una cuarta parte (26%) de quienes contestaron la encuesta no sabían si su organización ofrece dichos servicios –lo cual sugiere que los actuales planes de sus empleadores deberían ser mejor promocionados.

La mayoría de las personas encuestadas pensaban que sus empleadores podrían hacer más para proporcionar ayuda, guía y apoyo en relación con el estrés laboral (77%) y los problemas de salud mental en el trabajo (78%).

Muchas personas encuestadas, cuando fueron preguntadas acerca de si sus empleadores están o podrían estar ofreciendo apoyo a los empleados que sufren estrés laboral, señalaron la necesidad de los empleadores de afrontar las causas de dicho estrés laboral tratando cuestiones como la carga de trabajo, la distribución del trabajo y en asegurar la presencia de personal cualificado y de apoyo para afrontar la carga de trabajo.

El 38% de las personas encuestadas no sabían de ninguna organización que las pudiera ayudar en materia de estrés o problemas de salud mental en el trabajo.”

Mensaje de agradecimiento

Desde el Instituto de Salud Mental de la Abogacía seguiremos difundiendo los resultados del trabajo realizado por Kayleigh Leonie y la Junior Lawyers Division, a la vez que aprovechamos esta plataforma para volver a agradecer a la presidenta de la Junior Lawyers Division, Amy Crowley (foto de artículo), la invitación a asistir a su congreso. Una experiencia que esperamos tener el honor de volver a vivir el próximo año. Asimismo, agradecemos al resto de miembros del Comité Ejecutivo de la Junior Lawyers Division su hospitalidad y el gran trato que nos dispensaron en nuestra breve – e intensa – estancia en Londres.

La Junior Lawyers Division publica la segunda edición de su “Resilience and wellbeing survey report”

La Junior Lawyers Division publica la segunda edición de su “Resilience and wellbeing survey report”

Kayleigh Leonie, autora del informe.

El pasado 27 de abril de 2018, el medio The Law Society Gazette publicaba la noticia titulada “Legal profession facing talent drain as mental health problems surge“. Esta noticia anunciaba la esperada publicación de la segunda edición del “Resilience and wellbeing survey report“, un informe que agrupa y analiza los resultados de las encuestas efectuadas a aquellos colectivos representados por la Junior Lawyers Division de la The Law Society: estudiantes del Máster en Abogacía británico (el legal practice course), incluyendo a paralegals; a los solicitors en prácticas y a aquellos solicitors con menos de cinco años de experiencia tras recibir la licencia para ejercer. Por segundo año consecutivo, la persona encargada de redactar el informe ha sido Kayleigh Leonie, abogada en Trowers & Hamlins LLP y miembro del Consejo de la The Law Society.

En su introducción, Kayleigh Leonie destaca que la “profesión legal se arriesga a perder a parte de su mejor talento si los empleadores no empiezan a valorar el bienestar de sus empleados como una cuestión clave para sus negocios” y subraya que “todavía falta un largo camino para aliviar el estigma vinculado con los problemas de salud mental“. Palabras que, desde el Instituto de Salud Mental de la Abogacía suscribimos íntegramente.

En la edición de 2018, el número de personas que han realizado la encuesta ha sido de 959, frente a los 214 del año pasado (cuatro veces más personas que el año pasado, lo que supone un incremento del 448,13%). Este dato es, ya de entrada, muy esperanzador, aunque falta mucho por hacer y así lo destaca la autora del informe.

Por primera vez, se ha introducido una cuestión clave para valorar la afectación en los factores causantes del estrés laboral: el tratamiento con clientes vulnerables por razón de edad, por problemas mentales o físicos, por hallarse en custodia, debido a su incapacidad, traumas o que son vulnerables por cualesquiera otras razones. De los encuestados, el 25,4% de ellos (244) trabajaban con estos colectivos.

A continuación, analizaremos con mayor detalle algunos de los datos del informe.

1. El estrés sigue impidiendo a los abogados cumplir con sus obligaciones

Aunque en comparación con 2017 el porcentaje de encuestados que manifestó que el estrés les impedía cumplir con sus obligaciones de forma ocasional y regular se ha reducido del 54,6% al 54%, se destaca el movimiento de los encuestados de los estadios intermedios (ocasionalmente o raramente) a los extremos (regularmente o nunca). Lo que, obviamente, es más preocupante es que si bien aquellos a quienes el estrés les impide hacer su trabajo de forma ocasional han pasado del 39,1% al 33,6% (una rebaja del 5,5%), estos se han relocalizado en el estadio más extremo, pasando del 15,5% al 20,4% (un incremento del 4,9%).

Gráfico extraído de “Resilience and wellbeing survey report” (Abril 2018), p. 7

También se observa que el 71% de los encuestados responden que, en el último mes, se han sentido regularmente (35,5%) u ocasionalmente (35,6%) estresados; frente al 82% de 2017. Si bien es cierto que prima facie parece un resultado esperanzador, no podemos evitar preguntarnos hasta qué punto existe, dentro de las firmas de abogados, la capacidad de autoevaluar el estrés que hayan podido sentir los encuestados. Aquí es donde se hace más necesario que nunca la introducción de contenidos de salud mental en carreras universitarias o cursos de preparación para el ejercicio profesional. Aun así, y pese al decrecimiento sustancial, todavía es preocupante que solo el 29% de los encuestados en 2018 se habían sentido raramente estresados (20,8%) o, directamente, no se habían sentido estresados (8,1%).

Gráfico extraído de “Resilience and wellbeing survey report” (Abril 2018), p. 8

Preguntados sobre el nivel de estrés sufrido, aquellos que sufren un nivel preocupante, entendiendo por tal un nivel severo (22,1%) o extremo (3,8%), han sufrido una ligera caída, pasando del 26,1% al 25,9%. Sigue sucediendo que, la mayoría de los encuestados sienten que su estrés es moderado (49,6%).

Gráfico extraído de “Resilience and wellbeing survey report” (Abril 2018), p. 9

2. La alta carga de trabajo, causa mayoritaria del estrés laboral. Las expectativas de los clientes, al alza

En la pregunta 9 del informe, los encuestados contestan que la principal causa de estrés laboral sigue siendo la alta carga de trabajo, seguida de las expectativas de los clientes. Veamos en la siguiente tabla cómo han evolucionado los factores de estrés laboral en comparación a 2017.

Tabla de elaboración propia tomando como referencia la 1ª y 2ª ediciones del “Resilience and wellbeing survey report”.

Detectamos el incremento sustancial de la presión que sobre los abogados tienen las expectativas de los clientes (que crecen en un 10% y pasan a ser la segunda causa de estrés de los encuestados). Mantiene la primera posición la alta carga de trabajo (sube hasta el 67,3%). Podríamos afirmar que la alta carga de trabajo, solucionable a través de políticas de contratación que permitan a los abogados enfocar una menor carga de trabajo con mayor precisión y perfección, estaría íntimamente vinculada con una dirección empresarial ineficaz y la falta de apoyo del empresario (que ocupan las posiciones 3ª y 4ª). Las horas facturables, si bien se mantienen bastante estables (solo suben un 0,9%), se convierten en la 6ª causa de estrés de los encuestados.

Se observa que las causas de estrés mencionadas serían evitables con políticas de salud mental y de trabajo sostenibles en el seno de las firmas de abogados. De hecho, el 34,4% de los encuestados afirma que, en el último mes, habrían empezado a buscar otro empleo (representan un 9% menos que en 2017, pero sigue constituyendo una cifra preocupante), con las consecuencias que ello tiene para aquellas firmas que invierten ingentes sumas de dinero en la formación de sus empleados.

Nos preocupa, asimismo, que algunos de los encuestados consumen alcohol para hacer frente al estrés. Si bien es cierto que no se indica el porcentaje, la mera mención de ello es preocupante pues se pueden sufrir graves problemas de adicciones que, no solo afectan a la vida profesional, sino también pueden tener un impacto en su vida personal. Otros hacen frente al estrés de maneras más saludables (haciendo ejercicio, apuntándose a cursos de mindfulness, hablando con sus superiores, practicando hobbies, yendo a terapia, con una dieta más sana o durmiendo un número suficiente de horas cada noche).

3. Aumenta el número de encuestados que sufren problemas de salud mental y la proporción de aquellos que consideran insuficientes las medidas que sus empleadores toman para ofrecer soluciones. Reduce la capacidad de expresarlo a los superiores

Otro de los extremos que más preocupa de esta encuesta es que el porcentaje de encuestados que confiesan haber sufrido problemas de salud mental en el último mes aumenta hasta el 38,5% (un 12,8% más que en 2017), mientras que la mayoría de aquellos que confiesan haberlo sufrido (un 82,1%, un 6,1% más que en 2017) reconocen no haberlo explicado a sus superiores (la causa podría ser, sin duda, el estigma que la propia autora del informe subraya en la introducción).

Asimismo, no sorprende que la mayoría de encuestados considere que no se toman suficientes medidas para combatir el estrés laboral. De hecho, el 83,2% de los encuestados (un 9,4% más que en 2017) considera que se podría hacer mucho más al respecto.

En particular, un 80,2% de los encuestados (un 29,8% más que en 2017) considera que su empresa todavía podría hacer más para ofrecer ayuda en relación con la salud mental en el trabajo.

4. Aumenta el número de profesionales que conocen organizaciones que les pueden ayudar a tratar cuestiones como el estrés laboral y otros problemas de salud mental

Elizabeth Rimmer, CEO de LawCare.

Un dato muy esperanzador nos lo da la pregunta 18 del informe, en la que se cuestiona “¿Conoce alguna organización que pueda ayudarle si usted quiere hablar sobre el estrés laboral o afrontar cualquier problema de salud mental?“. El 65,7% afirma conocer alguna (un 15,4% más que en 2017).

Nos alegra especialmente este dato porque organizaciones valientes y altruistas como LawCare, dirigida por Elizabeth Rimmer, están haciendo una gran labor en este campo y, poco a poco, empiezan a ser más conocidas entre los profesionales que buscan ayuda.

Desde el Instituto de Salud Mental de la Abogacía queremos felicitar la gran labor que desde la Junior Lawyers Division de la The Law Society se está efectuando para concienciar sobre los problemas de salud mental entre los profesionales jurídicos y esperamos seguir aprendiendo del ejemplo anglosajón para poder aplicar pronto a nivel español y continental europeo. Seguimos trabajando para mejorar la salud mental de los profesionales jurídicos españoles y para seguir recogiendo el apoyo de la sociedad civil, profesionales, colegios profesionales y demás organizaciones que quieran sumarse a este ilusionante y laborioso proyecto.