The Junior Lawyers Division of The Law Society of England and Wales: Encuesta de Resiliencia y Bienestar 2019

The Junior Lawyers Division of The Law Society of England and Wales: Encuesta de Resiliencia y Bienestar 2019

Kayleigh Leonie

Trustee of LawCare

Member of ISMA-MHILP Advisory Board

Nota: El artículo original «The Junior Lawyers Division of The Law Society of England and Wales: Resilience and Wellbeing Survey 2019» fue publicado en el I Estudio sobre la Salud y el Bienestar de la Abogacía Española, una iniciativa conjunta del ISMA-MHILP y Lefebvre. La autora de dicha contribución es Kayleigh Leonie y la traducción ha sido realizada por el ISMA-MHILP. 

Durante los últimos tres años, la Junior Lawyers Division of the Law Society of England and Wales ha estado realizando investigaciones sobre los niveles de estrés y la mala salud mental que experimentan los abogados júniors en la profesión legal.

A los efectos de la investigación, un «abogado junior» incluye a los estudiantes que trabajan como paralegals y que han realizado su curso de práctica jurídica, a los abogados en formación y a los abogados con hasta 5 años de experiencia después de haber realizado dicho curso. El número de encuestados ha aumentado año tras año desde las 214 respuestas de la primera encuesta, 959 de la segunda encuesta y 1.803 de la encuesta más reciente. La encuesta permanece abierta de enero a marzo de cada año y se publica a través de los canales de medios sociales de la JLD y por correo electrónico a sus 70.000 miembros. Los resultados de las encuestas de resiliencia y bienestar de la JLD han recibido la cobertura de la prensa jurídica en Inglaterra y Gales, cuyos resultados se citan regularmente en artículos sobre los temas del estrés y la salud mental.

En cuanto al tipo de abogados júnior que respondieron a la encuesta de 2019, la mayoría son abogados cualificados (62,1%), en ejercicio privado (91,7%), en la City de Londres (26,3%). Curiosamente, casi tres cuartas partes de los encuestados (73,7%) eran mujeres. La mayoría de los encuestados (71,4%) tenían entre 26 y 35 años de edad, lo que coincide con la edad media de los abogados que pueden acceder a la profesión, que es de 29 años. Poco más del 30% de los encuestados trabajaron con clientes vulnerables como parte de sus funciones (vulnerables por razones de edad, de salud mental o física, como resultado de estar bajo custodia, por falta de capacidad, por experiencia traumática o que son vulnerables por cualquier otra razón).

Los resultados: estrés negativo

El número de abogados júnior que se sintieron incapaces de hacer frente a la tensión en el mes previo a la encuesta se mantuvo constante: 19,1% en la encuesta de 2019, frente a 20,4% en la de 2018. Curiosamente, una proporción más alta de abogados que trabajan en pequeñas firmas informaron que regularmente se sienten incapaces de hacer frente a la situación (28,8%) en comparación con los que trabajan en los grandes bufetes (más de 26 socios) (16,7%). Una proporción más alta de abogados júnior que trabajan con clientes vulnerables reportaron sentirse «regularmente» incapaces de hacer frente a la situación (22.9%) en comparación con aquellos que no trabajan para este grupo de clientes (17.3%).

Sólo el 6,5% de los abogados júnior dijeron que no se habían sentido estresados como resultado de su trabajo durante el mes anterior a la encuesta. Poco más del 74% de los abogados júnior experimentan regularmente u ocasionalmente estrés como resultado de su trabajo. Más del 50% de los abogados júnior reportaron sentirse moderadamente estresados, con un poco menos de un cuarto sintiéndose severamente o extremadamente estresados. Las causas de estrés mencionadas con más frecuencia fueron la gran carga de trabajo, las demandas y expectativas de los clientes, la falta de apoyo y la gestión ineficaz. Otros factores incluían una serie de cuestiones relacionadas con las personas (como las actitudes y comportamientos de colegas y supervisores, la falta de supervisión y la falta de retroalimentación) y cuestiones relacionadas con el trabajo (como una cultura de oficina deficiente, largas jornadas de trabajo y falta de formación).

Como resultado de los niveles de estrés experimentados por los abogados júnior, más del 65% reportó haber experimentado trastornos en el sueño, casi el 60% reportó haber tenido un efecto negativo en su salud mental (ansiedad, trastornos emocionales, fatiga, pensamientos negativos y deprimidos, autolesiones) y casi el 35% había experimentado problemas con la vida familiar o las relaciones como resultado de ello. Con el fin de gestionar o reducir el estrés experimentado por los abogados júnior, los mecanismos citados con más frecuencia fueron el ejercicio (aunque muchos se quejaron de estar demasiado agotados para hacerlo), la meditación y mindfulness, y la incorporación de técnicas para gestionar su carga de trabajo, por ejemplo, desglosar las tareas, crear listas de tareas pendientes, retrasar los plazos de entrega y ser realistas en cuanto a lo que se puede lograr. Más del 77% de los abogados júnior piensan que su empleador podría estar haciendo más para proporcionar ayuda, apoyo y orientación a sus empleados en relación con el estrés en el trabajo.

Los resultados: mala salud mental

El número de abogados júnior que experimentan problemas de salud mental (hayan sido diagnosticados formalmente o no) en el mes anterior a la encuesta aumentó considerablemente, del 38,5% reportado en la encuesta de 2017 al 48% en la de 2019 (un aumento del 26%). Más de la mitad (53%) de los que trabajan con clientes vulnerables informaron haber experimentado problemas de salud mental, en comparación con el 46% de los que no trabajan con este grupo de clientes. Menos del 20% de los abogados que padecen problemas de salud mental han informado a su empleador.

Cerca de tres cuartas partes de las personas que experimentan problemas de salud mental informaron de trastornos del sueño como resultado de su mala salud mental y casi el 60% informó de que esto tenía un impacto negativo en su salud física (sensación de malestar físico, dolores en el pecho). Varios de los encuestados también mencionaron haber experimentado ataques de pánico, cefaleas tensionales, pensamientos repetitivos de ansiedad y pesadillas recurrentes. Tales experiencias llevaron a los abogados júnior a renunciar y buscar ayuda médica, incluyendo la toma de medicamentos recetados para la depresión/ansiedad. Más del 87% de los abogados noveles dijeron que su empleador podría hacer más para proporcionar ayuda, apoyo y orientación en relación con la salud mental en el trabajo. Alrededor de tres quintos de abogados junior (62%) conocían las organizaciones que estaban allí para ayudar si querían hablar sobre el estrés en el trabajo o cualquier otro problema de salud mental. Soy miembro del Patronato de LawCare, una organización sin ánimo de lucro que promueve y apoya la buena salud mental y el bienestar en la comunidad jurídica mediante la creación de una línea confidencial de asesoramiento gratuito para los profesionales del derecho y sus familias, y un sitio web lleno de recursos y hojas informativas.

Próximos pasos

La JLD sigue utilizando los resultados de las encuestas para aumentar la conciencia de los altos niveles de estrés y salud mental que experimenta la profesión jurídica y espera que esto ayude a romper el estigma asociado con estos temas. Este año la encuesta contenía dos preguntas abiertas relacionadas con lo que más empleadores pueden estar haciendo para apoyar a sus empleados que están experimentando estrés y mala salud mental como resultado de su trabajo. Las respuestas a estas preguntas abiertas contribuirán a la revisión por parte de JLD de su guía de mejores prácticas para apoyar el bienestar de los empleados en el lugar de trabajo, que se publicará a finales de este año.

 

I Estudio sobre la Salud y el Bienestar de la Abogacía Española elaborado por Lefebvre y el Instituto de Salud Mental de la Abogacía

I Estudio sobre la Salud y el Bienestar de la Abogacía Española elaborado por Lefebvre y el Instituto de Salud Mental de la Abogacía

8 de cada 10 abogados/as españoles estarían dispuestos a renunciar a parte de su sueldo para conciliar su vida personal y laboral

  • Lefebvre y el Instituto de Salud Mental de la Abogacía (ISMA) han entrevistado a más de 700 abogados de todo el país con el fin de conocer su situación actual, sus niveles de salud y bienestar y sus perspectivas de futuro.
  • El 70% de los abogados españoles considera que los despachos pequeños (constituidos por menos de 6 empleados) garantizan una mejor calidad de vida.
  • 7 de cada 10 afirman tener jornadas laborales semanales de más de 40 horas y casi un 13% trabaja más de 60 horas semanales.
  • Solamente el 8% consideran sus ingresos muy satisfactorios, siendo la mayoría hombres que trabajan en grandes despachos.
  • Un 64% de los encuestados asegura poder teletrabajar en sus empresas, aunque el 63% quisiera poder hacerlo más a menudo. Este porcentaje aumenta hasta el 71% en el caso de las mujeres.
  • Aunque el 75% de los abogados españoles está satisfecho con el desarrollo y ritmo de su carrera profesional, 3 de cada 10 escogerían otra carrera si pudiesen volver atrás.

Lefebvre y el Instituto de Salud Mental de la Abogacía – Mental Health Institute of Legal Professions (ISMA-MHILP), han querido tomarle el pulso al estado de la salud y bienestar de los abogados en España a través de una encuesta a más de 700 abogados/as de todo el país. El objetivo del estudio, que se presentará en el XII Congreso Nacional de la Abogacía, no es otro que contribuir a hacer de la abogacía una profesión más sostenible, que genere felicidad y cuyo ejercicio no resulte una carga o una obligación.

En palabras de Sara Molina Pérez-Tomé, vicepresidenta del ISMA-MHILP y coordinadora del informe, “un alto nivel de estrés está estrechamente relacionado con aspectos empresariales y de rentabilidad como la rotación y/o fuga de talento valioso en las organizaciones”. Por su parte, Manel Atserias Luque, presidente del ISMA, asegura estar convencido de que “nuestro bienestar contribuirá a que la ciudadanía vea sus derechos mejor defendidos”.

Esta primera parte del I Estudio sobre la Salud y el Bienestar de la Abogacía Española ofrece un análisis sobre la calidad de vida de los abogados españoles, la dedicación horaria al trabajo, el tipo de jornada, el trayecto al trabajo, la realización de otras actividades remuneradas, el teletrabajo, las tareas administrativas y su grado de satisfacción profesional.

Calidad de vida

¿Existe diferencia entre pequeños y grandes despachos en cuestión de calidad de vida? Parece que sí. Por lo que afirman 7 de cada 10 abogados, son los despachos pequeños (constituidos por menos de 6 empleados) los que garantizan una mejor calidad de vida.

Si se les pregunta si estarían dispuestos a reducir su jornada y sueldo a cambio de una mayor calidad de vida, los abogados españoles lo tienen claro: la mayoría (82%) estaría dispuesta, de algún modo u otro, a renunciar a parte de su sueldo para poder conciliar su vida personal y familiar con la laboral. Por el contrario, solo el 11% prefiere trabajar más y una mayor retribución salarial.

Dedicación al trabajo

¿Cuántas horas semanales dedican los abogados españoles a su trabajo? El 73% afirma tener jornadas laborales semanales de más de 40 horas. De ellos, más de un 60% cumple con jornadas semanales de entre 40 y 60 horas, y un nada desdeñable 13% con jornadas superiores a las 60 horas semanales.

Gracias al estudio, se observa una ligera diferenciación en cuanto a género. Mientras en el conjunto de abogados que trabajan más de 60 horas semanales no existen prácticamente diferencias entre hombre y mujeres, cuando hablamos de entre 40 y 60 horas el porcentaje es mayor entre los hombres (64% vs 57% de las mujeres) y las mujeres representan un porcentaje mayor en las jornadas de hasta 40 horas (30% vs 23% de los hombres).

Por tipo de empresa, parece que el trabajo en un gran despacho supone la realización de jornadas más elevadas. Concretamente, en un gran despacho solo el 18% de sus letrados efectúa jornadas por debajo de las 40 horas, respecto al 27% de los abogados que trabajan en despachos pequeños y el 30% de los que lo hacen en despachos unipersonales.

De las personas que trabajan en un gran despacho, observamos cómo el 81% realiza jornadas de más de 40 horas (frente al 73% de quienes trabajan en un despacho pequeño y el 70% de quienes trabajan en un despacho unipersonal); un 71% tiene jornadas de entre 40 y 60 horas (frente al 60% de quienes trabajan en un despacho pequeño y el 57% de quienes trabajan en un despacho unipersonal) y un 10,5% tiene jornadas de más de 60 horas (frente al 13,2% de quienes trabajan en un despacho pequeño y el 13,5% de los que trabajan en un despacho unipersonal).

Tareas administrativas

La mitad de los abogados españoles asegura dedicar más del 21% de su jornada laboral a realizar tareas administrativas y la mayoría (80%) preferiría  realizar cuestiones distintas a las meramente administrativas, durante su jornada laboral.

Tipo de jornada

Prácticamente la mayoría (87%) de los abogados españoles tiene jornada partida, con entre una y dos horas para comer (60%), aunque existe un 29% que afirma tener menos de una hora y un llamativo 11%, más de dos horas. Las comidas de negocios parecen estar en desuso y sólo un 4% de los abogados españoles afirma tenerlas de forma muy habitual.

Además de comer, ¿a qué dedican ese tiempo los letrados españoles? El 43% lo dedica a actividades personales como ir al gimnasio, hacer recados, verse con amigos, etc. Aunque un porcentaje muy similar, 41%, preferiría recortar este tiempo “para comer” y salir antes del trabajo. Un número sustancial de las mujeres se muestra favorable a esta vía (49%), mientras que salir antes constituye una preferencia algo menor entre los hombres (34%).

Si hablamos de flexibilidad, el 90% de las personas encuestadas dice tener cierta flexibilidad para entrar y salir (51%) o incluso no tener horario (39%). Sólo el 10% de los abogados españoles asegura tener un horario fijo.

Trayecto al trabajo

La mayoría de los encuestados (75%) vive relativamente cerca de su lugar de trabajo y tarda menos de 30 minutos en llegar. El 25% restante vive a una mayor distancia o, viviendo cerca, tarda más debido al tráfico en grandes ciudades como Madrid o Barcelona.

El coche o la moto son los medios preferidos para trasladarse al trabajo (44%), seguidos por ir a pie (36%), el transporte público (18%) y la bicicleta (2%).  En el caso de los letrados que residen en Madrid el uso del transporte público sube al 36% y al 31% entre los que viven en Barcelona.

Remuneración

En cuanto al análisis de la satisfacción con los ingresos, solamente el 8% los consideran muy satisfactorios, siendo la mayoría hombres (11%) que trabajan en grandes despachos (18%), frente al 5,9% de quienes trabajan en despachos pequeños y el 6,2% de quienes trabajan en despachos unipersonales.

Sólo un 31% de los abogados españoles afirma no estar nada satisfecho con su sueldo, más mujeres (34%) que hombres (28%) y entre quienes trabajan en despachos unipersonales (36%, frente al 30% de quienes trabajan en despachos pequeños y el 22% de quienes trabajan en despachos grandes).

Teletrabajo

En cuanto al teletrabajo, el informe destaca que está cada vez más implantado en esta profesión. De hecho, un 64% de los encuestados afirma poder teletrabajar en su empresa, pero también es cierto que se concibe como un complemento de la jornada laboral y no como un medio sustitutivo. No obstante, el 63% (un 71% de las cuales son mujeres), preferiría poder trabajar más desde casa, eliminando el elemento presencial y solo el 37% estaría conforme en trabajar desde su puesto y no desde casa.

Satisfacción con la profesión

¿Cuál es el nivel de satisfacción personal de los abogados españoles con el desarrollo y ritmo de su carrera profesional? ¿Y el de su familia? El 75% se muestra satisfecho. De ellos, un 68% son socios de un despacho (74% hombres frente a 62% mujeres), un 20% son abogados seniors (18% hombres vs 23% mujeres) y un 12% abogados juniors (8% hombres frente 15% mujeres).

Si hablamos del nivel de satisfacción familiar, ese porcentaje baja hasta el 59%. Vistos los datos, al preguntar a los letrados españoles si se arrepentían de haber escogido la abogacía como profesión, el 66% afirma que volvería a ejercer como abogado, aunque sólo un 34% lo haría con seguridad. Sorprende que 3 de cada 10 letrados españoles asegure que preferiría dedicarse a otra profesión distinta a la de abogado.

El estudio llevado a cabo por Lefebvre e ISMA, también ha querido conocer qué percepción tienen los abogados acerca de la valoración que hace la ciudadanía sobre la profesión. Y las opiniones están muy divididas pues la mitad considera que está valorada positivamente y la otra mitad cree lo contrario.